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El Congreso aplazó el debate de la polémica iniciativa Nº 4915/2015-CR #LeyCotillo bautizada en honor a Pedro Cotillo, rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la que plantea mantener en su cargo a los rectores de las universidades públicas que se oponen a la nueva Ley Universitaria, pese a que la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) fijó como plazo el 31 de diciembre para que se elijan a nuevas autoridades.

¿Quiénes son y por qué quieren – a toda costa- quedarse en el cargo?, el portal Ojo Público develó sus nombres, apellidos y los millonarios presupuestos que manejan, los mismos que no se ven reflejados en la ejecución de obras de infraestructura ni calidad educativa.

Foto: Facebook de Ojo Público
Foto: Facebook de Ojo Público

Por Redacción Spacio Libre

@SpacioLibre

Al revisar estos nombres nos llamó la atención uno en especial, Vladimiro del Castillo Narro, rector de la Universidad Nacional de Educación, Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta) – Chosica y recordamos una de las más amplias coberturas que como medio informativo realizamos, allá por junio del 2013, cuando fue precisamente este señor Del Castillo, el que encabezó un proceso de reorganización de esta emblemática universidad, con el fin de desterrar al «corrupto» Severino Antonio Diaz Saucedo, por aquel entonces, del Castillo asomaba como el redentor que devolvería a La Cantuta al sitial que por historia le pertenece en el magisterio peruano.

Estudiantes retomaron el control de la sede central de universidad La Cantuta / Foto: Javier Contreras (Spacio Libre)
Estudiantes retomaron el control de la sede central de universidad La Cantuta / Foto: Javier Contreras (Spacio Libre)

La asunción de Del Castillo al rectorado costó más de 15 días de huelga por parte de alumnos y docentes, así como violentos enfrentamientos en los que tuvieron parte «matones» presuntamente contratados por el entonces desprestigiado Díaz Saucedo (como consta aquí, aquí, aquí y aquí)

Una de las personas que más conoce La Cantuta, desde adentro, es el periodista y docente universitario, Jesús Crisólogo, quien dedicó una columna de opinión para tratar de explicar la corrupción institucionalizada en esta casa de estudios.

Hoy La Cantuta, el alma máter del magisterio nacional del Perú, está sumida en la incertidumbre, el futuro es incierto y los de siempre quieren ganar de nuevo.

La incertidumbre ha sido generada por las anteriores administración/es de la UNE, porque desde que se vio obligada a salir la Corune tras la difusión del video donde su jefe Montesinos entregaba dinero a Alberto Kouri para que se cambie a la bancada Fujimorista, los colaboradores de esa comisión se organizaron para impedir y hostigar a los docentes y trabajadores despedidos por la mafia fujimontesinista. Mafia que ellos sostuvieron en La Cantuta. Así nace el Frente Amplio Cantuteño (Fuac)

Para asegurar la mayoría en los consejos de Facultad inventaron plazas y concursos para que entren sus allegados, sus incondicionales, esos que en su mayoría son de dudos capacidad intelectual pero que al momento de votar, tiene el suficiente “criterio” para saber elegir a los miembros del Fuac. No han escatimado en traer a docentes moribundos, en sillas de rueda para alcanzar mayoría en una elección y elegir al jefe de departamento de su entorno.

Las direcciones universitarias, cargos de confianza, en estos últimos 13 años han recaído en los mismos, en esos que se creen la maravilla política, los rasputines, los Fuché de la política cantuteña y devienen en los felones de siempre que terminan en el mismo cargo. Los otros, eternizados en oficinas que no funcionan por su ineptitud disfrazada de intelectualidad de quienes la dirigen, incapaces siquiera de organizar con seriedad y sin improvisación una celebración por el aniversario institucional.

Lea toda la columna haciendo aquí

Hoy, luego de 2 años, podemos decir que la situación no ha cambiado, que Del Castillo terminó siendo el continuador de la obra de Diaz Saucedo, quien a su vez fue el continuador de Tutuy (…), si los congresistas aprueban la llamada «Ley Cotillo», estarán dejando carta abierta para que estos advenedizos se eternicen en La Cantuta y en todo el resto de universidades. Ojalá que por el bien del país, de los jóvenes y de la educación, eso no pase.

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