SILBANDO BAJITO. La decadencia de la mirada

Por: David Alcántara García «-¿Y por qué querías que cerrara los ojos? No quieres que te mire, bien mío. No respondí y la miré medroso. ¡Oh!, allí estaban esos ojos terribles, con todos sus insoportables chisporroteos de sorpresa, de amor…


