Lo vivido en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle – La Cantuta, fue una violación a los derechos humanos, al puro estilo del siniestro crimen perpetrado por el grupo Colina en los 90 en esta misma casa de estudios.
Editorial de Spacio Libre sobre el tema
Parte I
La Cantuta luchando, también está educando
Por Javier Contreras/ @Javiperiodismo
La otrora alma mater del magisterio nacional y cuna de grandes e ilustres docentes como Oswaldo Reynoso, Augusto Benavides, Susana Baca y donde auténticos catedráticos de la talla de José María Arguedas, Walter Peñaloza, Luis Jaime Cisneros, Whasington Delgado, Javier Sologuren, formaron generaciones de maestros, hoy luce fúnebre, desierta, solo la ocupan algunos alumnos que la mantienen tomada, en cautiverio, reclamando por una mejor educación, luchando para que recupere el lugar que le pertenece por historia.
Parte II
Díaz Saucedo (ex rector La Cantuta) en tela de juicio

El culpable que la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle “La Cantuta” esté tomada y no hayan clases tiene nombre y apellido: Severino Antonio Díaz Saucedo, que ocupaba el cargo de Rector de esta casa de estudios teniendo un proceso penal sentenciado por la Corte Suprema de Justicia, donde junto a otros malos funcionarios de la universidad, se le encuentra culpable por aprovechamiento ilícito del cargo en agravio del Estado y se le condena a 4 años de cárcel, y 20 mil soles por reparación civil.
Parte III
La Cantuta, contexto y trasfondo de la lucha
La protesta universitaria se enmarca en un contexto difícil, las mismas que deben explicarse ¿Quiénes son los que realmente se enfrentan? ¿Cuál es la posición de la Asamblea Universitaria frente a tan luctuosa situación? ¿Qué pasa con los estudiantes del colegio de aplicación, quien lucha por sus derechos?


