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El periodista Pedro Salinas presentó su polémico libro “Mitad monjes, mitad soldados” en el auditorio del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social, en Miraflores.  Reportaje que realizó junto a la también periodista Paola Ugaz y que, a pocos días de haber sido presentado en diversos medios, levantó mucho polvo entre los secretos guardados por el Sodalicio Vida Cristiana y la Iglesia Católica.

Portadas del libro que recoge testimonios sobre violaciones por parte de líderes de la Iglesia/ Foto: Difusión
Portadas del libro que recoge testimonios sobre violaciones por parte de líderes de la Iglesia/ Foto: Difusión

Por José Alván Senepo
@JoseAlvanS

Desde hace muchos años, la pederastia es uno de los problemas más álgidos que trata de superar la Iglesia Católica a nivel mundial. En los últimos diez años, el Vaticano expulsó solo a 848 sacerdotes que violaron o acosaron a niños, y sancionó con penas menores (oración, penitencia u otro tipo de castigo que normalmente se emplea para sacerdotes ancianos o enfermos) a otros 2.572.

Estas cifras motivaron, incluso, que la misma Organización de las Naciones Unidas (ONU) tome participación en el asunto e interrogue a los representantes de la Santa Sede sobre estos abusos reportados desde el 2004 hasta el 2014.

Abusos que son muestra de los bajos instintos de aquellos en quienes confiamos a ojos cerrados porque representan una suerte de intermediario entre Dios y cualquier individuo, sin pensar que pueden ser las manzanas podridas en una canasta que trae consigo 410 mil sacerdotes de todo el mundo.

Aquellos a los que muchos confían gran parte de la educación y formación de sus hijos: Los mandan a los retiros espirituales, a las catequesis, a las clases de coro y todos aquellos grupos donde se congregan jóvenes en su mayoría y quién sabe si corren el riesgo de poder ser las próximas víctimas de una realidad que muchas veces se calla por vergüenza y temor al rechazo.

Así lució el Auditorio del Lugar de la Memorias, Tolerancia e Inclusión Social en la noche de la presentación del libro/ Foto: Facebook Pedro Salinas
Así lució el Auditorio del Lugar de la Memorias, Tolerancia e Inclusión Social en la noche de la presentación del libro/ Foto: Facebook Pedro Salinas

LA MALDITA TRINIDAD LATINOAMERICANA: MARCIAL MACIEL

El cura mexicano Marcial Maciel, además de ser el fundador de los Legionarios de Cristo y del grupo sacerdotal Regnum Christi, fue uno de los sacerdotes más perversos de la historia de la Iglesia Católica en esta parte del mundo. Sobre él pesan denuncias formales de pederastia, plagio y se le acusa de haber envenenado a su tío, el obispo Guizar, quien avaló su vocación desde sus orígenes.

El diario español El País afirma que el mencionado sacerdote tuvo al menos cuatro hijos con varias mujeres, una de ellas vive actualmente en Madrid, se llama Norma Hilda y habría hecho un pacto de silencio con el Vaticano a cambio de una pensión vitalicia.

Al igual que nuestro cardenal Juan Luis Cipriani, a este sacerdote también se le acusa de haber plagiado descaradamente el libro titulado “El salterio de mis días”, que es el libro emblema de los Legionarios de Cristo y que luego se supo que es similar en un 80 % del “Salterio de mis horas”, escrito por el abogado y político católico Luis Lucia Lucia y publicado en 1956.

El mismo Benedicto XVI, motivado por el escándalo que había generado a toda una nación, ordenó que se le investigue junto a toda su legión, ya que no era posible que callaran todas las acusaciones que pesaban sobre él. Pero, Maciel falleció el 30 de enero de 2008 a los 87 años de edad, quedando su investigación disuelta y sus delitos impunes.

Los autores del libro junto a una de las personas que contó su historia, José Enrique Escardó/ Foto: Facebook José Enrique Escardó
Los autores del libro junto a una de las personas que contó su historia, José Enrique Escardó/ Foto: Facebook José Enrique Escardó

FERNANDO KARADIMA

Este sacerdote, perteneciente a la comunidad Sagrado Corazón de El Bosque, en Antofagasta – Chile, captaba a los jóvenes de manera amical. Nadie hubiese podido dudar de él ni de sus intenciones. Ni el mismo Juan Carlos Cruz, un ex feligrés de aquella parroquia que empezó a vivir su suplicio desde que tenía 16 años y su padre falleció, razón por la cual Karadima lo nombró su secretario personal.

Aprovechándose de esa ayuda que le daba al entonces adolescente, buscaba la manera para poder aprovecharse de él. El Mismo Juan Carlos cuenta que el sacerdote daba rienda suelta a sus bajos instintos mientras lo confesaba. Él no podía hacer nada porque, además de estar confundido, afirma haber estado secuestrado psicológicamente.

El escándalo dividió al clero chileno y dejó en entredicho a la justicia local: la investigación estaba archivada en los tribunales civiles cuando, en 2011, se conoció el proceso canónico, que lo declaró culpable de abusos sexuales contra menores con violencia y abuso de autoridad; condenándolo, como en muchos casos, al retiro espiritual.

Hasta hace algunos días, el Papa Francisco se refirió sobre este tema y su discurso fue tomado a mal por ese pueblo chileno, ya que consideran que este caso les hizo mucho daño, no solo a su fe, sino a la confianza que tenían implantada en la iglesia que ahora consideran que les da la espalda.

LUIS FERNANDO FIGARI

Pedro Salinas, escritor y periodista peruano, lo define como un ser perverso, tan truhan como los dos anteriores. En su libro “Mitad monjes, mitad soldados”, recoge el testimonio de víctimas que relatan cómo el sacerdote se aprovechaba de las clases de yoga que les brindaba para hacer que se desnuden y él pueda tocar sus partes íntimas y luego violarlos.

Muchos de ellos no podían denunciar o retirarse, porque inmediatamente eran calificados de “locos o traidores” por toda una comunidad religiosa que prefería dar por cierto cada testimonio de este sacerdote, sobre quien además pesa denuncias por agresión física y tiene cuatro denuncias interpuestas por más de cuatro años en el Vaticano, pero hasta el momento no hay respuesta alguna de las mismas. Lo que le permite seguir libre a la espera de alguna reacción por parte de la justicia peruana.

Salinas también cuestiona el accionar del Papa Francisco, figura máxima de una iglesia carente de iniciativa y mano dura para con los sacerdotes pederastas, haciendo alusión al caso de Luis Fernando Figari. Espera, incluso, que la justicia peruana haga su trabajo y sancione como se debe al sacerdote que abusó de la confianza de muchos jóvenes que buscan en la iglesia un segundo hogar que le transmita la misma seguridad.

MITAD MONJES, MITAD SOLDADOS

El libro fue un exhaustivo trabajo de investigación periodística entre Pedro Salinas y Paola Ugaz que, además de recopilar testimonios de las víctimas de Figari, acumula documentos probatorios que son prueba clave de la culpabilidad del sacerdote.

Tal fue el impacto que a los pocos días la Fiscalía inició una investigación de oficio a este tema e hizo que inmediatamente el Sodalicio se pronunciara rechazando categóricamente toda versión que los aluda.

Sin embargo, su presentación fue todo un éxito. Personalidades como Gustavo Gorriti, Julio Arbizú y Diego García Sayán acompañaron a los periodistas en la mesa central y dieron muy buenas referencias en cuanto al trabajo de investigación.

Por otro lado, centenares de personas acudieron hasta el auditorio del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social para la presentación oficial del libro, afirmaron que los reportajes publicados en programas de televisión como Cuarto Poder y la cadena internacional Univisión, despertaron su interés por acercarse a este libro.

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