
Si algo hay que rescatar del mensaje del viernes del presidente Humala sobre el proyecto Conga, es aquello de “marcar un hito de un antes y un después en la gran minería”. Si bien el mensaje del mandatario lleno de optimismo, respecto a las “nuevas políticas de fiscalización ambiental” podría generar cierta confianza, se choca de bruces contra la insatisfacción de la población además de la desconfianza frente al “floro” de muchos gobernantes.
Y es que teniendo en cuenta, situaciones tan recientes, como el caso de La Oroya, o el abandono de Cerro de Pasco, ciudades afectadas por la contaminación ambiental, producto de la actividad minera, y con una Ley de Consulta Previa que no cumple con las expectativas de la población, poco o nada se puede creer respecto al compromiso de un gobierno en materia de defensa ambiental y más aún en que se pueda priorizar los intereses de la población por encima de las empresas mineras.
Difícil creerle también a un mandatario que de ser un candidato que llevaba el “No a la minería” en los labios ha pasado a convertirse en un gran amigo de los empresarios de las industrias extractivas. Difícil creer que puedan cambiar las cosas cuando Yanacocha está “pensando” en seguir las recomendaciones de un peritaje que tampoco dice que el efecto contaminante será cero, porque eso es prácticamente imposible.
La habilidad del discurso de Humala el sábado consiste en dejar un cierto de aíre ambiguo en el ambiente. Llega a un punto en el cual no queda mal con ninguno de los dos bandos en disputa y ha logrado que ambos sectores (mineros y organizaciones sociales) se calmen y hasta que posiblemente “arruguen” frente a sus masas respectivas. El hecho que el mensaje se resuma en una interpretación del tipo “Conga Va, pero no como sea”, sólo deja este ambiente de expectativa.
También es posible que la estrategia sea que los colectivos de Cajamarca (hoy en disputa) se relajen, dejen de lado el tema y se preocupen por sus futuros políticos y Conga pueda funcionar como sea… ahora, debe quedar por demás entendido (al menos eso espero) que el proyecto queda detenido hasta que cumplan los requerimientos planteados en el peritaje ¿no?
Voy con mis dudas en el bolsillo respecto a si Conga va o no va, tengo un 0,0001% de creencia que a lo mejor no va, que no logren cumplir con lo establecido en el peritaje y en un mundo casi perfecto, quiero creer que el gobierno se pondrá fuerte si es que la fiscalización determina que el proyecto le hará daño a las lagunas. Si Yanacocha se pone heavy y no quiere cambiar el método y dejar que las lagunas se conviertan en zona de desmonte, pues estaremos jodidos, seguiremos en las mismas y el pueblo cajamarquino seguirá en pie de lucha.
El amigo José Silva, columnista de este Spacio me preguntaba “cuando dices que Conga Va?», lo siento estimado quiero creer que en este mundo casi perfecto que me estoy inventando Conga No Va y que de verdad se priorizará el tema del agua, por encima del oro… no me como la idea de que “agua y oro van juntos”. Lo siento, pero no…
