OPINION. Ingrid Betancourt, de símbolo de secuestro al de la especulación

Compartir

(*) Carlos E. Flores

Seis años, cuatro meses y nueve días permaneció Ingrid en manos de las FARC. Su rescate, como la de otros 14, bajo la “Operación Jaque”, es considerada como el más brillante trabajo de inteligencia, “sin una sola bala”, “sin sangre”. No cabe duda que se trata de la noticia del año, la que generó evidentes y justificadas muestras de alegría. No hay peor oprobio ni atentado a la dignidad de una persona que la privación de su libertad. Sin embargo, Ingrid desde que fue rescatada, es toda una caja de sorpresas y de especulaciones.

Para leer la columna, acceda aquí

Sobre el autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *