Denuncian ante CIDH impunidad por esterilizaciones forzadas durante régimen fujimorista

Foto: La Mula
Lima, Perú (DEMUS).- El gobierno evidenció falta de voluntad política y desinterés frente a la impunidad en el caso de las mujeres esterilizadas contra su voluntad en el régimen fujimorista, expresó Rossy Salazar, abogada de DEMUS, que junto a otras instituciones civiles se reunió con representantes del Estado peruano durante el 40º periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizada en Washington la semana última.

En 1999 Demus, Aprodeh, CRR, CLADEM y CEJIL demandaron al Estado peruano ante la CIDH por la muerte de Mamérita Mestanza en el año 1998 debido a una infección generalizada tras la esterilización a la que fue forzada por personal de salud de La Ecañada – Cajamarca.

El 2003 el Estado reconoció su responsabilidad en la violación de los derechos humanos de Mamérita y se comprometió con la CIDH en un Acuerdo de Solución Amistosa (ASA) que incluía la investigación y sanción a los responsables, aspecto totalmente incumplido hasta hoy.

Mercedes Aráoz, candidata de la política de las circunstancias

Por: Asunta Montoya Rojas – Comunicadora Social (Desde Quito, Ecuador. Especial para Spacio Libre)

La decisión del APRA de elegirla como la candidata presidencial de la contienda electoral del 2011 y la aceptación de ella de representar al viejo partido político en crisis, desprestigiado, y disminuido con los resultados de las elecciones regionales y municipales, es la mejor expresión de hacer política circunstancial en el país.

Según la aprista Mercedes Cabanillas, la decisión del buró político del partido aprista obedece a que el electorado prefiere rostros independientes, “una lectura al electorado dice que el peruano no está votando tanto por figuras caracterizadas por figuras desde el punto de vista partidario”, y que la candidatura independiente de Mercedes Aráoz, podría satisfacer también a los votantes en la contienda electoral del próximo año. De esta manera el APRA busca canalizar los votos hacia la derecha y abrir posibles alianzas con otros partidos políticos tradicionales como el Partido Popular Cristiano, PPC.

Aráoz, cumple bien uno de los requisitos de un electorado que posiblemente elegirá a un rostro nuevo en la política no tradicional, y a una derecha que busca afirmar una política económica de mercado sin distribución social, como demostró su desempeño como ministra de economía del gobierno aprista.