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Perú, es en estos días la «Capital Económica Mundial», los gobernadores del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están en la capital peruana discutiendo los alcances de las nuevas medidas económicas a nivel mundial y las autoridades nacionales se enorgullecen del denominado «Milagro Peruano». Un milagro que se estrella contra la realidad de niños y niñas que a pocos minutos de Palacio de Gobierno mendigan por un pan. Esta crónica resume esta realidad.

(Foto: José Alván SpacioLibre)
(Foto: José Alván Spacio Libre)

Por: José Alván Senepo
@JoseAlvanS

LA NIÑA DE LAS LIMOSNAS

Esta menor de aproximadamente cinco años, pide a diario limosnas debajo del puente Grau en el Cercado de Lima. Sentada sobre un pedazo de cartón y con una tasa de plástico a la altura de sus pies, comparte el mismo espacio con drogadictos, alcohólicos y otros delincuentes de la calle, convirtiéndose así en el blanco perfecto ante cualquier amenaza que ponga en peligro su integridad de niña.

La gente pasa y no se compadece de verla en el piso jugar solo con las muñecas de sus manos. En hora punta, cientos de personas que caminan con premura por los corredores de ese puente, la pisan y empujan agresivamente en su afán de querer llegar temprano a su destino. Ninguno le colabora.

Lleva puesto un gorro azul muy corto, una chompa de lana y una pequeña frazada que solo le cubre la pollera  con la que abriga sus piececitos del frio que por las noches azota a Lima. A veces intenta dormir pero es despertada por el ruido que genera el claxon de las combis y el grito de los cobradores que recorren toda la Vía Expresa.

Habla quechua y un poco de español. Tiene miedo a la gente que trata de acercarse a querer conversar con ella, pero solo acepta que se aproximen hasta la tasa de plástico en la que recolecta cada limosna que muy pocas personas le dan mientras bajan desde la avenida Abancay hasta la Vía Expresa o viceversa.

Es triste verla así, con la mirada fija en sus manos que juegan entre ellas, susceptible al peligro inminente de esa zona y con la angustia de saber que por su lado, pasan también policías y otro tipo de autoridades que prefieren seguir su camino sin mirar abajo y ver la cruda realidad de nuestro país que poco o nada hace por niños como ella.

Foto: Portal Terra
Foto: Portal Terra

EL TRABAJO INFANTIL EN EL PERÚ

La organización Internacional del Trabajo define como trabajo infantil a toda labor que priva a los niños de su infancia, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico. Asimismo, le es perjudicial cuando interfiere con su escolarización, ya que les impide acudir a clases con normalidad, a muchos los obliga a abandonar la escuela.

En el Perú se estima que trabajan más de dos millones de niños, niñas y adolescentes que se exponen a diferentes condiciones en sus jornadas para poder solventar la responsabilidad de más de dos millones de adultos que irresponsablemente exponen a sus hijos a situaciones como esta.

Los trabajos más frecuentes en nuestro país son: Labores domésticas, faenas en chacras, ayudantes de construcción, estibadores, electricistas e incluso de cobradores de combi; también otras peligrosas como recolectores de chatarra, vendedores ambulantes y otras actividades que están prohibidas por el código del niño, niña y adolescente que busca defender los derechos fundamentales de estos niños, como la recreación y la buena vida. Se sabe, incluso, que muchos de ellos dejan de estudiar para dedicarse a trabar en las calles.

 

LA IMPORTANCIA DE COMBATIR ESTE PROBLEMA

Hace unos días atrás, la Teletón de la Clínica San Juan de Dios logró recaudar 8 millones de soles para los miles de niños que tratan allí sus enfermedades, sin embargo, esta niña seguía ahí sentada encima de un cartón a la espera que alguien la apoye, pero no dándole el dinero que se lo agarrará aquel adulto que la deja ahí día tras día, sino haciendo el llamado respectivo a las autoridades.

La Defensoría del Pueblo recomienda que los ciudadanos deben denunciar este tipo de trabajos que vulneran la dignidad de los niños a las instituciones como: La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil), el Ministerio del Trabajo y Promoción del Empleo y el El Ministerio Público. Ellos se encargarán de tomar las acciones necesarias para erradicar con esta problemática que cada vez se hace más frecuente en nuestro país.

Asimismo, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, mediante su programa «Yachay», brinda este tipo de servicios a niños en situación de riesgo y mendicidad a través de su línea gratuita: 6261600 – anexo 4004. Ellos tienen entre sus filas al personal capacitado entre abogados y otro tipo de profesionales interesados en el tema.

https://www.youtube.com/watch?v=UjeWpLxjmc0

 

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