Cerca de 900 mil familias agricultoras serán protegidas por seguro agrario.
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Cerca de 900 mil familias agricultoras serán protegidas por seguro agrario.
Foto: Revista Ideele.

Lima, Perú (Spacio Libre).- Con ocasión de celebrarse hoy, 21 de febrero, el Día Internacional de la Lengua Materna, es necesario reflexionar sobre las lenguas nativas, el plurilingüismo peruano y como  algunas comunidades han visto que trasmitir su lengua nativa a las nuevas generaciones no es tan útil por que están en peligro de extinguirse, es necesario también que el Estado tome cartas para retraer este proceso.

Al respecto, Luis Andrade, profesor de la sección de Lingüística y Literatura del Departamento de Humanidades de la ex PUCP, aseguró que «…En el Perú, tenemos el caso de las comunidades quechua hablantes de Cañaris o Incahuasi, que a pesar de encontrarse en un entorno adverso, con una ausencia de políticas a favor de las lenguas indígenas, han decidido que el quechua es una parte importante que marca su identidad como indígenas…», sostuvo.

Para Adrade «Existe un problema al tratar de comparar las lenguas amazónicas porque recién aparecen en el censo del 2007 y solo una que es la asháninka, en cambio, el quechua y el aymara si están en los censos anteriores con lo que podemos comparar las cifras con años anteriores. Ahí vemos que hay un descenso de hablantes de quechua y aymara, en términos porcentuales, en proporción a la población total. Por primera vez, tenemos datos de una lengua amazónica y podemos emplear un índice de sustitución lingüística…», declaró

Sin embargo al hablar de lenguas amazónicas como el Ashaninka «En algunas provincias de Satipo vemos que a pesar de ausencia de políticas de Estado y de los accidentes de la educación bilingüe, la lengua sigue siendo vital en esta provincia y se sigue trasmitiendo a las nuevas generaciones, en la amazonía esto es muy marcado» asegura el docente.

Al referirse a los motivos por los cuales los pueblos indígenas deciden no enseñar sus lenguas nativas a las nuevas generaciones, Andrade atañe tal comportamiento a:  «Los sentimientos de minusvaloración de los individuos, dificultades para acceder a varios espacios públicos y restricción de derechos,  Por otro lado, consideraciones que llevan a comunidades enteras a abandonar sus lenguas porque ya no les es útil para seguir avanzando en la vida, ni para sus hijos o las nuevas generaciones», lamentó.

Sin embargo, aseguró que  hay diversos esfuerzos e iniciativas de las propias comunidades por defender su derecho a hablar su lengua indígena «La comunidad Matsés, realizó todo el trámite ante la RENIEC para ver que en sus DNI se pueda incluir la diéresis en la ‘e’, que forma parte de su alfabeto indígena, felizmente contaron con el apoyo de la Defensoría del Pueblo. En un principio les dijeron que no se podía porque el sistema no aceptaba esa letra y que tendrían que traducir sus nombres al castellano por medio de un traductor oficial, aunque después se les dio la razón, al inicio los trataron como extranjeros en su propio país», narró.

«Hay además esfuerzos internacionales diversos, por ejemplo de un grupo de expertos de UNESCO que se reunió  para establecer una serie de criterios para mantener la vitalidad de las lenguas indígenas, también hay una preocupación de entidades internacionales con preocupaciones ecológicas o por justicia intercultural. En nuestro país esto es reciente, no ha habido una política seria de apoyo a las lenguas indígenas. Esto ya se encontraba entre líneas en la Constitución pero ahora está explícito en la Ley de Lenguas Originarias que establece el derecho que tienen los mismos indígenas en hablar su propia lengua», sentenció.

Por: Javier Contreras/ @Javiperiodismo

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