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El flamante alcalde Castañeda, en cuyos 6 primeros días de régimen se ha despedido a tres mil trabajadores, apareció... para Bajada de Reyes / Foto: Twitter Municipalidad de Lima
El flamante alcalde Castañeda, en cuyos 6 primeros días de régimen se ha despedido a tres mil trabajadores, apareció… para Bajada de Reyes / Foto: Twitter Municipalidad de Lima

Por: Francisco Pérez García
@franco_alsur

El accionar de la gestión municipal de Luis Castañeda, podría ser comentada con el verso de una canción del inmortal Héctor Lavoe «todos lo comentan, nadie lo delata».

Y es que en estos seis primeros días del nuevo mandato municipal, el flamante alcalde electo no ha aparecido por ningún lado, mas sí su locuaz vocera y teniente alcaldesa, Patricia Juárez quien de forma muy normal habla de respaldos sindicales a la gestión, cuando en verdad se trató de reuniones donde el gremio de trabajadores municipales planteó su posición y preocupaciones frente a los despidos arbitrarios que se vienen dando en la Municipalidad de Lima. Y esos despidos no le han interesado a nadie, ni siquiera a los preocupados medios de comunicación que fiscalizaron la gestión de Susana Villarán desde el primer día.

¿Despidos arbitrarios? ¿Dónde? ¿A qué hora? ¿Y las fiestas de año nuevo? Pues, mientras los medios de comunicación sólo ponían en sus portadas tibios titulares como «protestas de trabajadores municipales por no renovación de contratos», la verdad era otra totalmente distinta.

Vamos por partes y cucharadas, como para «pulpín».

El jueves 01 de enero del 2015 en pleno inicio del nuevo año, Luis Castañeda, con más cacha que conciencia, juramentó a su cargo en el Teatro Municipal de Lima, cuya remodelación dejó casi a la mitad y así incompleto lo inauguró al final de su gestión anterior. Los hinchas del «mudo» vieron en esa juramentación una cachetada a quienes decían que «lo cultural» se iba a terminar en su gestión. Sobre la presencia de Humala y Cipriani en dicha juramentación ya se han dicho varias cosas, que aquí obviaremos.

Horas antes de su juramentación, ya se hablaba del incumplimiento de los contratos renovados por uno o dos meses por la gestión Villarán para continuar con lo avanzado y garantizar una adecuada transferencia, además de no dejar en la calle a miles de trabajadores (OJO, TRABAJADORES, NO FUNCIONARIOS DE CONFIANZA NI GERENTES, NI DIRECTORES...trabajadores como agentes de serenazgo, inspectores de transporte, redactores en áreas de prensa de las gerencias, etc.)

El mismo 01 de enero por la mañana los rumores se hicieron ciertos. En la puerta de la sede de la gerencia de Seguridad Ciudadana, en la Vía de Evitamiento, trabajadores de dicha instancia estaban en la calle siendo impedidos de entrar a trabajar, tal como consta en el tuit que emitimos en su momento.

El 02 de enero, mientras los medios seguían con sus recuentos de fin de año, varios colegas periodistas y comunicadores fueron impedidos de entrar a laborar a la gerencia de comunicaciones y la subgerencia de prensa, e incluso había una lista en la puerta tanto para estas como otras oficinas.

 

El sábado 03 de enero los rumores de despido continuaban y es hasta el lunes 05 de enero que la situación se concretó. Los trabajadores de diversas gerencias se quedaron en la calle. Por ejemplo en el caso de la Gerencia de Cultura, no se dejó entrar a nadie ni siquiera a recoger sus cosas. De esta forma se viene desmantelando uno de los mejores equipos de trabajo creado por la gestión Villarán y de paso manda por el tacho cualquier esperanza de fomentar la cultura en la ciudad y nos recuerda que la juramentación en el Municipal y el extracto de «Cascanueces» en dicho acto fue pura cacha (poner aquí el «je-je-je» con el tonito castañediano)

 chaumuni javier

Mientras eso pasaba, el twitter y el facebook de la Municipalidad de Lima, ya bajo el control de la actual gestión tras el affaire de las contraseñas supuestamente no entregadas, publicó un tuit donde informaban que el sindicato de trabajadores municipales (SITRAMUN) respaldaba la política laboral de la gestión Castañeda. Cosa que no era cierta tal como lo desmintieron los mismos dirigentes municipales, mas bien se trató de una reunión donde los agremiados expresaron su preocupación por el futuro de más de tres mil trabajadores.

El mismo lunes, el twitter del SITRAMUN informaba que tres mil trabajadores fueron despedidos arbitrariamente y se les impidió el acceso a sus centros de labores, ni siquiera para decir chau.

Este martes el abuso continuó, un extrabajador de la gerencia de comunicaciones publicó en su facebook que su «entrega de cargo» fue literalmente en la calle chaumuni1

En un intento de calmar las aguas, la gestión «solidaria» reincorporó a 500 inspectores de tránsito. Sin embargo, el SITRAMUN asegura que son 2500 los que quedan en la calle, de los cuales 1000 pertenecen al sindicato.


A esto, hay que agregarle que la gestión viene actuando de facto en varios temas, uno de ellos el polémico trabajo de obras realizado en la Costa Verde. Como se recuerda la gestión de Villarán, detuvo las obras en el verano para evitar la congestión que ya estaba generando en los distritos de Barranco y Miraflores, sin embargo, Castañeda «ordenó», sí como lo lee, ordenó… no dispuso ni acordó, sino que ordenó que las obras sigan, es decir que siga el caos que se quiso evitar (cierto es que la obra venía retrasada pero se trató de mitigar el impacto).

Sobre esto, la usuaria de Facebook Jimena Ledgard señala en su cuenta de dicha red social, que la unilateral decisión de Castañeda no atenta contra una disposición de Villarán, sino contra una misma ordenanza que la gestión anterior de los solidarios aprobó:

Desconociendo la Ordenanza Metropolitana 750 aprobada en el 2005 por un concejo metropolitano dominado por su bancada y firmada por el mismo durante su primera gestión como alcalde de Lima, Luis Castañeda «ordena» a EMAPE continuar obras en la Costa Verde durante la temporada de verano. La ordenanza 750 establece que las obras deben detenerse durante los meses de verano, la única forma de no hacerlo sería aprobar una modificación de la ordenanza por el concejo metropolitano. ¿Por qué no espera a que pase a concejo? Este está dominado por solidarios y tiene, con contadas excepciones, una oposición tibia. Es obvio que conseguirá la reforma de la ordenanza sin problemas. Aun así, actúa unilateralmente, desconociendo el sentido del concejo y de las ordenanzas que este aprueba: que el alcalde no actúe como un dictador post disolución del Congreso. Castañeda desconoce también el acuerdo logrado con los activistas de la Pampilla para no construir un tercer carril (uno de los peores errores de la gestión anterior, para mí) y convertir la Costa Verde en una vía expresa de alta velocidad. Es decir, desconoce acuerdos y ordenanzas y disuelve de facto al concejo antes de su primera sesión.

Sobre los despidos, Ledgard también señala y recuerda:

1. Cuando Castañeda terminó su segundo periodo en la alcaldía de Lima, lo hizo dejando una adenda de 3 meses para sus trabajadores que la gestión entrante aceptó. ¿Por qué? Porque no tiene sentido sacar a la calle a todos los trabajadores CAS y empezar todo de nuevo. Cuando cambia una gestión, el alcalde entrante pone a su gente, también saca a varios y mantiene a algunos, pero ayer han botado a todos los que no estuvieran nombrados (repuestos por una sentencia del tribunal constitucional hace cuatro años): secretarias, inspectores de tránsito, fiscalizadores, personal de limpieza y mantenimiento, asistentes administrativos, médicos, psicólogos, entre otros. Esto implica además que la nueva gestión inicia sin know-how, sin periodo de capacitación a nuevos trabajadores por los antiguos y tirando por la borda la capacitación que la anterior gestión realizó de serenos, inspectores y demás. 2. Presume además que en un par de reuniones de transferencia con cada gerencia u oficina municipal, ha podido evaluar a todos los trabajadores, para decidir si su trabajo era prescindible o ineficiente. Presume, también, que después de ese par de reuniones, conoce lo que sí se necesita en cada oficina, qué perfiles buscar y qué experiencia requerir.

Entonces. ¿Tres mil trabajadores en la calle no importan para nada? No pues, en una ciudad donde muchos apoyan la #LeyPulpín, 3 mil desempleados por pura revancha no importan ni un comino. ¿Comprobamos una vez más que las críticas a la gestión Villarán iban más por lo personal, lo «ideológico» y porque simplemente a los medios les llegó que una ¿izquierdista? gane una elección?

Digo, porque si Villarán hubiera despedido a los 3 mil trabajadores a los dos días de entrar, ya hubieran pedido su revocatoria (oh cierto, la pedían en la primera semana) Si Villarán seguía con las obras de la Costa Verde en pleno verano la hubieran tildado de inepta, mientras que la decisión de Castañeda es poco menos que un acierto de estadista. Si la vapuleada gestión de Fuerza Social hubiera cerrado espacios y gritado a los cuatro vientos que no hay plata, le hubiesen dicho que buscaba pretextos para no hacer nada, y en el caso de Castañeda y los lamentos de Juárez es la justicia hecha voz.

Así están las cosas limeño, limeña. Y agárrate que recién van seis días de gobierno y quedan 1454 en donde, por lo que vemos, la prensa no te dirá nada de nada de lo que está pasando y comprueba una vez más que los medios que consumen miden con distinta vara y te venden su imagen de objetivos.

Ah, y como si fuera poco… la web de la Municipalidad está desconectada del mundo… es una página «muda»

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Actualización 16:02 pm. El alcalde Luis Castañeda apareció tras el homenaje a los Reyes Magos para decir que «fue preciso despedir a los trabajadores» (Vía Canal N)

3 comentarios en «Los 3 mil despidos que a nadie le interesan»

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