Con ausencia de autoridades limeñas inauguran Casa de la Memoria en Huancavelica

Huancavelica, Perú (La Republica).- Huancavelica inauguró su “Casa de la Memoria”, lugar en donde se rendirá homenaje y se preservará la memoria de las víctimas que sufrieron la violencia política en el periodo comprendido entre 1988 y 2000. Se trata de una muestra permanente, que responde a una iniciativa de los familiares de las víctimas, en coordinación con la Municipalidad Provincial de la jurisdicción y Consejeria en Proyectos, agencia de cooperación para el desarrollo, que viene trabajando hace varios años en la zona.
La ceremonia de inauguración se inició el viernes 27 de agosto con una vigilia realizada en las afueras de la Biblioteca Municipal, y continuó al día siguiente con una misa simbólica realizada en la Catedral, finalizando con una ceremonia central llevada a cabo en la Plaza de Armas de Huancavelica, la misma que reunió a representantes de la Asociación de Familiares de Desaparecidos de Huancavelica, de la Asociación de Huérfanos de Huancavelica, y del representante del Alcalde de Huancavelica, Pedro Palomino. Lamentablemente, no se contó con ninguna autoridad de la capital.
La “Casa de la Memoria”, ubicada en las instalaciones de la Biblioteca Municipal, se divide en tres ambientes: la primera sala donde una cronología ubica al visitante y da cuenta de los hechos más saltantes en ese periodo de violencia que se inició hace treinta años. Resaltan también las fotos captadas durante el periodo de violencia en Huancavelica por el fotógrafo huancavelicano Leonidas Canchaya.
Estos son los afectados por el decreto 1097
Lima, Perú (Spacio Libre).- El Decreto Legislativo 1097 aprobado por el Ejecutivo ha traído mucha cola, pues dejaría en posibilidad de «exigir» su libertad a militares y civiles procesados y condenados por violaciones a los derechos humanos, toda vez, que el decreto de marras (firmado por el presidente Alan García y de manera sorprendente por el titular de Justicia, Víctor García Toma) establece la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad, cometidos a partir del año 2003. Como cita hoy La República «Ni en el Chile de Pinochet llegaron a tanto».
Pero este decreto afecta a cientos de familias que aún hoy siguen buscando justicia por la pérdida de sus seres queridos. Además de los casos emblemáticos más conocidos como La Cantuta y Barrios Altos, hay otros procesos judiciales por casos de desapariciones y asesinatos que podrían ser archivados por efecto de este y otros decretos promulgados por el Ejecutivo.
Por ejemplo, está el caso del crimen de Pomatambo-Parco Alto (Ayacucho), ocurrido en octubre de 1986, donde 13 comuneros fueron torturados y ejecutados por una patrulla del Ejército Peruano (EP).
“Mi padre se encontraba preparando chicha con sus compañeros dirigentes para una actividad deportiva de la comunidad, cuando unos 30 soldados del Ejército, al mando de un tal capitán Bardales, los detuvieron acusándolos de ser terroristas. Ellos fueron trasladados a la comunidad campesina de Parco Alto donde fueron torturados, descuartizados e incinerados junto con comuneros de esa comunidad”, recuerda con tristeza Clotilde Najarro Remón (52), quien fue hija de Antonio Najarro Soto, el presidente de la comunidad campesina de Pomatambo de aquel entonces.