Compartir
Foto: Aprodeh
Foto: Aprodeh

Por Gisela Ortiz / Directora del  EPAF

Para mí, la Justicia en nuestro País toma decisiones extrañas que me dejan una sensación de impotencia, de burla, de falta de claridad. El lunes 15 de diciembre, acompañé a los familiares de Chuschi y a los abogados de APRODEH encargados de su defensa, a la Sala Penal Nacional para la lectura de sentencia de un proceso iniciado en el año 2008 y que ya tuvo algunos sentenciados anteriormente.

El hecho: la desaparición de 4 campesinos: Manuel Pacotaype Chaupín(alcalde), Martín Cayllahua Galindo (secretario edil), Marcelo Cabana Tucno(teniente gobernador) e Isaías Huamán Vilca, menor de edad. Todos ellos, sacados de sus viviendas por la Policía, con lista en mano, y entregados a los militares de la Base de Pampa Cangallo lanoche del 14 de marzo de 1991.

El móvil: la desobediencia de las autoridades de Chuschi desorganizarse como un comité de autodefensa como lo ordenaba el Jefe Político Militar de Huamanga, porque la comunidad ya había formado comités comunales para defenderse y el envío de un memorial al Sub Prefecto de la región Los Libertadores.Además, del temor natural a las represalias de Sendero Luminoso.

Para este operativo, que fue parte de un plan militar pensado y planificado por el Jefe Político Militar de Huamanga Hugo Martínez Aloja y los miembros de su Estado Mayor: Bernhard Christian Eduard Braun Luy, Sigifredo Celso Miranda Vásquez y Carlos Albertodel Busto Hervías y enviado por línea de mando a los Jefes de la Base militar de Pampa Cangallo; coordinaron, militares y policías, para la realización de un falso operativo de ataque a la Comisaría del distrito de Chuschi, con disparos,bombas y arengas subversivas, que permitiera justificar así el crimen ya planificado y que debía ejecutarse. El militar designado por los jefes de la Base de Pampa Cangallo fue Collins Collantes, responsable de recoger a losdetenidos de la Comisaría de Chuschi y de trasladarlos a pie hasta la Base Militar,lugar en donde los entregó a José Humberto Zavaleta Angulo (S3 – Responsable de Operaciones de la Base) y Néstor Raúl Oblitas Carrera (S2 – Inteligencia y S4 -Logística), encargados del interrogatorio de los detenidos.

No soy abogada, así que no escribo en términos jurídicos, sin embargo, no puedo dejar de expresar mis preocupaciones después de escuchar por dos horas, los argumentos de los magistrados del colegiado A de la Sala Penal Nacional integrado por los magistrados Marco Cerna Bazán, Miluska Cano López y Armando Salvador Neira.

La Sala absolvió a 4 oficiales procesados argumentando que el operativo no fue parte de ninguna orden sino una decisión autónoma de algunos mandos de la Base Militar de Pampa Cangallo.Aunque en el desarrollo de sus argumentos reconoce que éste tipo de crímenes,como la desaparición forzada, fueron parte de hechos sistemáticos por del Ejército. Si conocemos la verticalidad del ejército ¿Por qué creer que algunos militares tuvieron la iniciativa de realizar este operativo sin orden superior, movilizar tropas, detener personas?

¿Por qué argumentar que los manuales y planes NO establecían violación de derechos humanos sino la mala interpretación de estos manuales? Por supuesto que en ningún manual militar debe decir, ni dirá: asesinar, matar, desaparecer; sin embargo, eso es lo que pasó en muchos de estos casos. Los manuales son normativos, formales. Pero ir a detener de manera selectiva, con lista en mano a los 4 desaparecidos de Chuschi, lista elaborada con anterioridad en base a sus cargos de representación de la comunidad,¿no es acaso parte de un plan, de una estrategia?

Aunque las leyes están hechas para beneficiar a los condenados, ¿Por qué pensar que no hay agravante porque los acusados no están involucrados en otros procesos, no tienen otras sentencias, acudieron a todas las diligencias pero NINGUNO de ellos colaboró para asumir su responsabilidad?

¿Acaso no es grave que los dos sentenciados hayan negado su participación en este delito y que, por testimonio de otros militares entre ellos Collins Collantes, sabemos que fueron quienes recibieron a los detenidos en la base militar y eran los encargados de los interrogatorios?
¿Acaso no es grave que casi 15 años después no digan qué pasó, dónde están los cuerpos de los detenidos, adónde los llevaron, por qué los desaparecieron?

El voto en discordia del magistrado Marco Cerna Bazán señaló la responsabilidad del General (r) HugoMartínez Aloja, no solo por su conocimiento de los hechos sino por su afán de ocultamiento. Dijo:“Omitir es elverbo rector en el delito de desaparición forzada. El acusado Martínez conoció de las detenciones y tuvo una actitud abierta y notoria para omitir información a las autoridades y a los familiares.”

Para la magistrada Miluska Canola responsabilidad de Martínez Aloja debió ser de encubrimiento pero no de desaparición forzada. ¿Quiénes son los responsables de la desaparición forzada de una persona? ¿Sólo los ejecutores, quiénes detienen o también quienes ocultan información, quienes encubren el crimen? Esa es la responsabilidad dela autoría mediata, la mano que está detrás del ejecutor y que planifica,ordena, encubre y garantiza la impunidad.

La Sala finalmente condenó a 16 años de prisión a dos oficiales: José Zavaleta Angulo y Néstor Raúl OblitasCarrera y al pago de una reparación civil de S/. 20,000. Se reserva el juicio para Marco Antonio Aguilar, alias “Robin” S2 de la base, encargado del interrogatorio de los detenidos porque se encuentra no habido hasta la fecha,en 6 años no han podido capturarlo; sin embargo, en ninguna parte de la sentencia se exige que digan ¿Dónde están los desaparecidos? ¿En dónde losenterraron? Ni se exige que las autoridades sigan buscando sus cuerpos para ser devueltos a sus familiares.

Los familiares, quienes vinieron desde Chuschi, Ayacucho, para escuchar la sentencia y quienes, además vienen exigiendo justicia durante todos estos años, se fueron sin tener respuestas que vienen buscando en todos estos años. Se fueron con la misma angustia con la que viven desde hace 23 años; sin saber a dónde acudir para buscar a sus seres queridos.

Se fueron, tal vez, con la misma sensación con la que yo me quedo, la de una justicia cada vez más ajena, más extraña para quienes venimos buscándola hace años.

Un comentario en «La Sentencia en el Caso Chuschi…¿Se hizo Justicia?»
  1. Es el colmo que este sr este vivito y coleando después de tener una sentencia de 16 años dictada por el caso chuschi cap Espartaco está libre y de parranda como siempre lo ha hecho donde está la justicia y que clase de derechos hay en Peru , 4 desapariciones y los militares responsables libres , increíble

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

tres × uno =