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Foto: Internet

Lima, Perú (Spacio Libre).- Frente al pedido de indulto presentado por su familia, el expresidente, Alberto Fujimori ve lejana la gracia presidencial.

Investigaciones informan que a Fujimori, luego ser extraditado de Chile durante el gobierno de Alan García Pérez, se le otorgó la opción de elegir el lugar en donde quería ser recluido mientras esperaba los fallos de los siete juicios que le aguardaban en Lima.

La elección fue el ex fundo Barbadillos, sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la PNP (DIROES), ubicado en el distrito de Ate – Vitarte. Las opciones propuestas por el Poder Judicial y el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) fueron la Base Penal del Callao y el Centro de Estudios de Agentes Penitenciarios de la PNP.

Fujimori diseñó la remodelación de las estancias en donde sería encarcelado. En pleno juicio, la esquina suroeste del fundo Barbadillo se extendió a 891.32 mts cuadrados. Esto se hizo público mediante resolución del Ministerio del Interior, luego de que el ex ministro de entonces, Luis Alva Castro visitara discretamente a Fujimori.

Después de eso, su siguiente área de reclusión ya estaba siendo remodelada bajo su supervisión, así lo evidencian fotografías en las que el ex dictador aparece junto al horno de ladrillos en donde se quema la droga incautada. El coronel PNP, Herman Valdivieso, afirmó que Fujimori sabía que estaba siendo fotografiado y dejó que lo hicieran como mensaje a sus partidarios.

Al día siguiente, el  ministro de Justicia de ese entonces, Aurelio Pastor, decidió ampliar la zona penitenciaria asignada a Fujimori a 10,050 metros cuadrados, equivalente a una manzana.

Por otro lado, la celda asignada al recluso posee 800 metros cuadrados, en los cuales cuenta con sala de estudio, dormitorio, comedor y baños.

Se le ha implementado de un policlínico con tres enfermeras, dos médicos y una ambulancia permanente. De la misma manera se ha habilitado comodidades como una sala de visitas alfombrada con aire acondicionado, frío bar, sillón de masajes, un televisor, cabina telefónica, celulares, laptops y otros artículos de comunicación.

Foto: Internet

Fuentes del ex fundo revelan que Alberto Fujimori ha convertido el comedor de policías en ambiente para artes manuales y sesiones de canto.

El ex Centro de Inculpados de la PNP (CEINPOL), está bajo el mando de Fujimori, donde los 2,200 metros se disponen a su antojo. Pudiendo transitar por todos los ambientes fuera de su celda, como la cancha de fulbito, los rosales, y el anfiteatro. Esto se ampara en la resolución del ex ministro Aurelio Pastor.

Sumado a todo esto y contrario a lo que hace, las luces en esta cárcel no se apagan a las nueve de la noche y el ex reo recibe visitas a las dos o cuatro de la mañana.

Amo y señor

Alberto Fujimori ha ejercido tal poder sobre su zona de reclusión que, ni siquiera jueces o representantes del Ministerio Público pueden entrar al área. Si se les debe atender, es Fujimori quien sale al encuentro en una sala administrativa.

Él decide las entradas y salidas, tiene a su cargo tres funcionarios del INPE, quienes manejan los cuadernos de ingreso y salida, Fujimori decide cuando anotan y cuando no.

Otro hecho insólito es la boda que contrajo su hija Sachi dentro de las instalaciones de la DIROES en el 2010.

Todos estos hechos contradicen el pedido de Indulto Humanitario, en el cual la norma señala en su inciso b) que a ese derecho pueden acogerse “los que padecen enfermedades no terminales graves, que se encuentren en etapa avanzada, progresiva, degenerativa e incurable; y además que las condiciones carcelarias puedan colocar en grave riesgo su vida, salud e integridad”.

Con información de La República

Por: Mario Ramos / @mariorm7 

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