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Desde que por primera vez se reportó fallecidos en Lima a causa del Covid 19 el 18 de marzo del 2020, el pronóstico sobre cuándo se tendría un día sin fallecidos no era alentador.

Tras la reducción de contagios a mediados de octubre del año pasado, se pensaba que estábamos cerca al día en que no se reportaran decesos por Covid 19. Sin embargo, el incremento de contagios y fallecidos a fines del 2020 e inicios del 2021 en la denominada ‘Segunda Ola’, sumado a que aún no había iniciado el proceso de vacunación, originó un panorama de incertidumbre sobre qué pasaría en Lima.

Ayer, el Ministerio de Salud (a través de su cuenta de Twitter) informó que el último 27 de septiembre no se reportó ninguna muerte por Covid 19 en Lima, casi un año y medio después de muertes diarias.

Respecto a este tema, Spacio Libre se comunicó con el médico y ex ministro de Salud Víctor Zamora para analizar cómo se llegó a este punto, qué factores influyeron y qué medidas se deben tomar a futuro.

Víctor Zamora, exministro de Salud / Foto: Agencia Andina

«El reto era enorme para el sector Salud»

Tras el reporte del primer caso de Covid en el país, se supo que Lima iba a ser uno de los focos de contagio más grandes del país. El Ministerio de Salud no estaba preparado para asumir una pandemia de esta magnitud.

«El inicio de la pandemia nos encontró sin una red de laboratorios de salud pública y sin capacidad de realizar pruebas moleculares. El reto era enorme para el sector salud, solo teníamos 100 camas UCI y no había la suficiente capacidad de hospitalización ni abastecimiento de oxígeno. A nivel nacional, solo había 10 mil camas para hospitalización».

Entre el 20 de marzo del 2020 y el 15 de julio del mismo año, tiempo que duró la gestión de Zamora, se pasó de 1 a 15 laboratorios, a realizarse 2500 pruebas diarias, 1500 camas UCI y cerca de 20 mil camas de hospitalización a nivel nacional. Si bien se incrementaron los recursos, la falta de suficiente conocimiento sobre cómo afrontar una pandemia y una crisis de esta magnitud fue un factor que ralentizaba el trabajo en el sector salud.

«Empezamos la pandemia con un gran nivel de incertidumbre. A eso, sumémosle que no teníamos vacunas. Ya han pasado 18 meses y el sector salud ha mejorado. Los trabajadores de salud conocen mejor cómo manejar a los pacientes, tenemos mejores laboratorios, plantas de oxígeno y, sobre todo, ya contamos con un proceso de vacunación».

«La vacuna ha contribuido a la reducción de la mortalidad»

La llegada de vacunas para la Covid 19 a nuestro país significó un gran avance en el camino a erradicar la pandemia. Hoy, con ya casi el 50% del Perú con al menos la primera dosis, ya se ha logrado llegar a cifras de cero fallecidos en un día en otras regiones como Ancash, Tacna, Moquegua y Arequipa.

«La vacuna ha contribuido no solo a la reducción de la mortalidad de la población en general, sino en el personal de salud. Después de la vacunación, la incidencia de fallecimientos en los trabajadores del sector salud se ha reducido dramáticamente. A eso, hay que agregarle que hemos tenido altos niveles de contagio en la población que otorga inmunidad natural. Creo que esos dos elementos están contribuyendo a la gran reducción de muertes y contagios».

Asimismo, señala que puede existir un tercer elemento que aún está en investigación: el comportamiento estacional del virus. «El año pasado, en octubre, sufrimos una caída de casos sin vacunas, y en diciembre volvieron a aumentar. Puede haber un elemento de comportamiento estacional del virus; es decir, hay momentos en que el virus puede actuar más agresivamente».

«La tercera ola es un riesgo presente»

Si bien ya varias regiones han reportado una significativa reducción de casos de contagios y muertes, aún está presente el temor a la denominada «tercera ola» del virus. Sin embargo, Zamora señala que es prácticamente imposible tener en claro cuándo será.

«La tercera ola es un riesgo presente. Sin embargo, no podemos saber concerteza cuándo va a empezar porque no hay las herramientas suficientes para calcularlo ni de qué tamaño va a ser. Eso sí, tenemos que estar preparados ante una eventual tercera ola, sea grande o no».

Y uno de los grupos más vulnerables a esta ola y al virus en general son el grupo de ciudadanos mayores de 40 años. Hay un aproximado de 3.5 millones de peruanos mayores de 40 años que no tienen las dos dosis de vacuna, siendo perjudicial para este grupo vulnerable.

«Nueve de cada diez mayores de 40 años que fallecen por Covid 19 en el Perú son mayores de 40 años. Esa población tiene que estar especialmente cubierta por la vacuna, más que otras poblaciones que también la necesitan».

La vacunación avanzó de forma rápida en Lima

«El Perú seguirá el patrón de la tercera dosis»

En cuanto al avance del proceso de vacunación que se ha tenido, Zamora considera que se han superado las expectativas y que no se haya detenido con el cambio de gobierno.

«Una de las cosas que temíamos era que con el cambio de gobierno el ritmo de vacunación cayese, pero felizmente no ha sido así. Esto se ha mantenido y en algunos casos ha aumentado. El haber llegado a esos niveles es una excelente noticia, pero aún hay una gran cantidad de peruanos a los que falta llegar, en los cuales están los 3.5 millones de peruanos mayores de 40 años, a los cuales se debe proteger de todas maneras».

Sobre una posible tercera dosis para reforzar las defensas, Zamora indica que el Perú sí aplicará este modelo al igual que en otras partes del mundo. Sin embargo, la prioridad debe ser completar las dos dosis de la población.

«Hay muchos países que ya están adoptando la política de una tercera dosis, como Chile, Estados Unidos, o en algunas partes de Europa en las que ya se están aplicando en poblaciones específicas. El Perú va a seguir ese patrón; sin embargo, ahora nuestra prioridad no debe ser la tercera dosis, sino cubrir a aquellos que no tienen ninguna».

Al término de la comunicación con el ex ministro, el actual viceministro de Salud Pública, Gustavo Rosell, anunció que en una semana se estaría aprobando el protocolo para la aplicación de una tercera dosis de refuerzo de la vacuna contra el COVID-19 en el país, el cual en un primer momento estaría dirigida al personal de salud que trabaja en la primera línea durante la pandemia.

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