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Fuerza Popular es una olla de grillos. Y esto viene desde antes de la bronca entre Yeni Vilcatoma, con Ursula Letona y Héctor Becerril, que devino en la partida de la primera. Los conflictos tienen su génesis en la campaña. Sus colegas huanuqueños se enfrascaron (y aún permanecen) en una «guerrita» de alto calibre, que incluso se hizo visible durante una sesión de la comisión de Educación del Congreso.

Karina Beteta y Guillermo Bocángel cuando todo era felicidad / Foto: Fuerza Popular
Karina Beteta y Guillermo Bocángel cuando todo era felicidad / Foto: Fuerza Popular

Redacción Spacio Libre
@spaciolibre

Karina Beteta Rubín y Guillermo Bocángel Weydert fueron candidatos en la lista de Fuerza Popular para ocupar alguno de los tres escaños parlamentarios que le corresponden a la región Huánuco. Beteta es abogada de profesión y se encontraba ejerciendo su cargo de congresista aspirante a la reelección. Bocángel se encontraba en su lucha personal contra la Sunedu para no dejar el puesto de rector de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán de la región Huánuco.

Y es aquí donde empieza una más de las batallas que se libran en el interior de la bancada fujimorista, aparentemente por estar más cerca al círculo de poder del partido. Es decir, estar cerca de Keiko y/o de Alberto Fujimori.

LOS PRIMEROS ROCES

El 3 de enero del 2016, vencido el plazo de la Sunedu para que las autoridades de 31 universidades abandonen sus cargos, Guillermo Bocángel, entonces rector de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (UNHEVAL), encabezaba el grupo de autoridades rebeldes que no querían dejar el poder.

En ese mes se cuestionó mediáticamente la precandidatura de Bocángel como congresista de Fuerza Popular por Huánuco. La República  y el diario Correo revelaban las investigaciones a las que era sometido Bocángel por supuesta sobrevaloración de gastos en las celebraciones del aniversario de la UNHEVAL, y por usurpación de funciones que le interpuso la Sunedu.

«(…)Guillermo Bocángel Weydert, candidato por Huánuco. La Fiscalía Anticorrupción le abrió investigación el año pasado por supuesta sobrevaloración de gastos en la organización del aniversario de la Universidad Hermilio Valdizán, donde se desempeña como rector.

En octubre de 2015, el fiscal Marco Espíritu indicó que Bocángel sería investigado por los delitos de peculado doloso, aprovechamiento indebido del cargo, falsa declaración y falsificación de documentos.

Además, el procurador de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) lo denunció hace unos días ante el Ministerio Público por los presuntos delitos de usurpación de funciones y desobediencia a la autoridad.»

Dicha situación hizo que el número dos por Huánuco de Fuerza Popular no viaje a Juliaca para un populoso acto proselitista de Keiko Fujimori, que contó con la presencia de gran parte de sus postulantes al Congreso. Sin embargo, la otra representante fujimorista por dicha región, Karina Beteta, sí llegó a la actividad anaranjada, “sonriendo de oreja a oreja, aplaudiendo y ovacionando a su lideresa”.

Mitin fujimorista en Juliaca. En primera fila Karina Beteta / Foto: Fuerza Popular
Mitin fujimorista en Juliaca. En primera fila Karina Beteta / Foto: Fuerza Popular

Fuentes del fujimorismo señalaron en su momento, que la presencia de Beteta generó cierto ánimo de ‘piconería’ en Bocángel Weydert. Es más, le incomodó que su colega de campaña no saliera a defenderlo ante la ola de denuncias, cuando ya se estaba evaluando su continuidad en el proceso y la designación de otro postulante con “menos anticuchos”.

Otros informantes revelaron que los primeros roces se dieron cuando una minoría de la Asamblea Estatutaria de la UNHEVAL, que simpatizaba con Karina Beteta, empezó la campaña para sacar a Guillermo Bocángel del rectorado. Esta situación se vio revelada nuevamente en la presentación del ministro de Educación Jaime Saavedra, hace unas semanas, en la comisión del sector.

En esa ocasión Beteta confrontó a Saavedra Chanduví por la aparente inacción de Sunedu para permitir la continuidad de autoridades cuestionadas en la Valdizán.

El portal Útero.pe informaba sobre esa sesión

«A esta corriente de amenazas se unió la fujimorista Karina Beteta, quien no se fue contra el ministro ni contra la Sunedu, sino que consideró que Lorena Masías no está capacitada para ocupar el puesto de superintendente (…). Incluso dejó entrever que la funcionaria no decide nada en esa entidad y que todo está controlado por el secretario José Antonio Silva. La exposición de Beteta sobre por qué deberían remover a Masías del cargo continuó con un misil dirigido a su compañero de bancada, Guillermo Bocangel.

El ataque de Beteta hacia la superintendente de Sunedu se centró en lo que ella considera una incapacidad a la hora de luchar “contra las mafias y corruptelas en la universidad Hermilio Valdizán”. Al permitir, siempre en la versión de la congresista fujimorista, “que se mantengan las cúpulas y que los rectores afines a ese sistema sigan teniendo poder”.

Y es que para Beteta, el hecho que el vicerrector de la Valdizán Lorenzo Pasquel esté al frente del rectorado (pese a haber sido denunciado por la Sunedu, junto a Bocangel) es solo un síntoma de una pésima continuidad, y aparentemente, avalada por el máximo ente universitario.

El factor Alberto. Determinante en el fujimorismo / Foto: La República
El factor Alberto. Determinante en el fujimorismo / Foto: La República

LA GUERRA ANARANJADA

El 2 de febrero de este año, un informe de América Noticias revelaba las visitas que había recibido el preso exdictador Alberto Fujimori en su prisión en la Diroes. Esta denuncia, era una más de las que se presentaba sobre la manera en que Fujimori gozaba de visitas privilegiadas, donde incluso -se señala- se dirigía la campaña de Keiko.

Al respecto, el informe revelaba que en setiembre del 2015 Fujimori recibió diversas visitas. Uno de los asiduos visitantes era precisamente Guillermo Bocángel.

La cercanía de este personaje con el ‘Chino’ habría hecho que se quede en la lista congresal por Huánuco, lo que incomodó de cierto modo a Karina Beteta, porque quedaba demostrado su gran poder, pese a las denuncias en su contra.

Fortalecido con este destape, Bocángel decidió declararle la guerra a Beteta. El 6 de febrero, en Huánuco trascendió que el exrector de la UNHEVAL y también candidato al Congreso estaba preparando una ‘contracampaña’ en desmedro de la N°1 de Fuerza Popular por Huánuco. El objetivo de este plan era asegurar sí o sí una curul en el nuevo Parlamento (y si tenía que dejarla fuera, ¡piña!).

En respuesta a esta declaración de guerra, simpatizantes de Beteta viralizaron en redes sociales una ficha de Reniec donde se señalaba que el candidato nació en Lima y no era procedente de la región de postulación. “¿Y ustedes creen que luchará por Huánuco en caso de llegar a ser parlamentario?”, cuestionaba parte de la descripción de la imagen.

A estos pullazos también se filtró a la prensa que el postulante al Congreso –de la noche a la mañana- mandó a confeccionar a un centro comercial conocido como el ‘Gamarrita’ de Huánuco miles de polos con su foto para repartirlo en campaña, remarcando en la necesidad de saber quién era el financista del ‘Guille’.

Desde ese momento las diferencias entre ambos se hicieron visibles en la región y diario Correo de Huánuco lo resume así:

“Juntos pero no revueltos. Es lo que demuestra las pintas políticas de los candidatos al Congreso por Fuerza Popular. Por la Carretera Central de Huánuco hasta Ambo se observan pintas de Guillermo Bocángel y del aeropuerto hasta Huánuco, de Karina Beteta”.

El 23 de febrero pasado, también recalcaron la bronca entre los dos:

“La gente de Karina Beteta y de Guillermo Bocángel están que se quitan espacios para colocar sus propagandas políticas. Dicen que en algunas fachadas donde ya están las pintas de Fuerza Popular, solo están cambiando los números. La bronca es entre el 1 y 2”.

En marzo Beteta denunciaba a Bocángel por guerra sucia, según revelaba la edición huanuqueña del Diario Correo:

“Yo temo por mi vida, temo por mis hijos, esto ya está desbordando lo que es una campaña electoral. Me siento atacada por uno que está participando como invitado en el mismo partido, Dios mío, ante que monstruo estamos en esta contienda electoral”, dijo en entrevista al programa Tv ‘Noticia al Día’.

Beteta acusó a Guillermo Bocangel de ser el promotor del borrado de su propaganda en diferentes zonas, de inventarle una supuesta entrega de dinero en Monzon y hasta pedir su exclusión a través de su jefe de campaña. También dice que fue víctima de un enfrentamiento con personas que trabajan para Bocangel.»

TOMA Y DACA EN PLENA CAMPAÑA

Un grupo de padres de la Gran Unidad Escolar Leoncio Prado, encabezados por el ex vicepresidente de la Apafa César Tucto, denunció que Karina Beteta usó el nombre del colegio en su propaganda política que salió en los medios.

Tucto estaba acompañado de padres con pancartas que decían “Karina no apoyó a Leoncio Prado” y “Karina mentirosa”. Si bien la protesta fue legítima, trascendió que su viralización en Huánuco fue obra y gracia de los operadores de medios de Bocángel.

Pero los seguidores de Karina Beteta no pararon con las críticas. El 10 de abril, día de las elecciones generales, cuando el candidato fujimorista llegó a su centro de votación en el IE ‘Pedro Sánchez Gavidia’, no hizo cola y pasó de frente para votar. Esto ocasionó una pifiadera tal que tuvo que retroceder para evitar exacerbar más los ánimos. Ante ello, la ODPE tuvo que salir en su auxilio y recordó que el postulante congresal tenía “preferencia” para sufragar.

Los roces no pararon ni en la segunda vuelta. Previo al cumple de Keiko los simpatizantes en Huánuco celebraron por adelantado en el local de Beteta. A pesar que hubo misa, castillo y bocaditos, Bocángel ni se apareció en el tono.

Pero, en una forma de mostrar su cercanía con su lideresa, el parlamentario reveló que estuvo en la capital para celebrar con la hija del ‘Chino’. “Hoy es el cumpleaños de nuestra lideresa y estuvimos en Lima celebrándolo», publicó en sus redes sociales.

El 27 de junio, se difundió una foto de los fujimoristas donde se da cuenta de la primera capacitación de la bancada de Fuerza Popular. En dicha placa Beteta aparece junto a Keiko, mientras que Bocángel casi no sale porque está detrás de todos, al último.

Los congresistas electos en reunión de capacitación en el Hotel El Pueblo. A la derecha de Keiko aparece Beteta. Busque usted a Bocángel / Foto: Fuerza Popular
Los congresistas electos en reunión de capacitación en el Hotel El Pueblo. A la derecha de Keiko aparece Beteta. Busque usted a Bocángel / Foto: Fuerza Popular

Pero si Beteta aparecía al lado de Keiko. Bocángel no se quedaba atrás y demostraba -otra vez- que lo suyo era estar también al lado de Alberto. El 22 de julio a días de asumir su cargo en el congreso, el exrector anunció a Hildebrandt en sus trece que presentaría –a título personal- un proyecto de ley que buscaba el arresto domiciliario de personas mayores de 70 años. Es decir, una iniciativa a la medida de la libertad de Alberto Fujimori. Pensando que sería respaldado, no midió que la bancada no pondría el cuerpo y al final se quedó solo con su propuesta legislativa.

Y las cosas parecen quedar solo en el ámbito de lo privado de la bancada. Porque pese a las disputas, ni Beteta ni Bocangel han sido procesados con la velocidad con la que sometieron a disciplina a la hoy exfujimorista Yeni Vilcatoma. ¿Continuará la disputa por el poder y la figuración al interior de Fuerza Popular? ¿Llegaremos a fin de año con los 72 congresistas que hoy tiene la bancada naranja o serán menos? Vaya usted a saber lo que ocurrirá en la «bancada cohesionada» de Keiko.

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