Compartir
Foto: Internet

Por: Jaime Canicoba / @Canicoba307

Sobre la recuperación de clases: Hace poco emitimos un informe especial sobre la nueva Ley de Reforma Magisterial, en el cual es importante señalar, pese a que no se cuenta con los datos de refuerzo que el caso amerita, un testimonio importante que recogimos en la entrevista a Sigfredo Chiroque.

Chiroque Chunga, presidente del Instituto de Pedagogía popular (IPP) y miembro de la Sociedad de Investigación de la Educación Peruana (SIEP), nos relató sobre el programa “Ponte al Día” de recuperación de clases, su visión sobre las consecuencias negativas resultantes de la huelga que realizó  el Sutep y sus bases regionales a nivel nacional hasta hace unas semanas atrás.

“Si yo tengo un cántaro, con capacidad de 20 litros, no voy a poder ponerle 25 litros de agua. En comunicación ustedes le llaman a eso ‘entropía’, ¿no? el canal no da para más. De igual manera, nuestros niños tienen sus limitaciones. Tienen sus limitaciones de horas de estudio. «Entonces, la recuperación es aumentar». Por favor, un momentito: Puedes aumentar en clase media, donde tú agarras y haces tus »breaks», en algunos colegios, tienen clases hasta la hora de las 3 de la tarde o 4 de la tarde, pero tienen un »break» al mediodía donde los muchachos han ido con una buena lonchera, o tienen servicios de alimentación y siguen. Nuestro pueblo no está en capacidad de esto. Nuestros niños hambrientos no están en capacidad de esto. Y si yo les doy 3 horas más, 3 horas para que duerman ahí.”.

Enfatizando entonces un caso particular que nos sorprendió:

«En Piura, me decían «estamos dándoles chichita» ¿para qué? Porque  «mi chichita más dura», me decían los profes, «para que eso sea más nutritivo, descansen un ratito» – pero medio borrachitos los niñitos – «descansen, se duerman, y continuamos». ¿Qué triste, no? Qué triste…”.

Foto: Jack Hurtado / Spacio Libre

De hecho este es un factor preocupante que debería tener prioridad. Si bien la intención de recuperar las clases es buena y está ya presupuestada, como lo tenemos entendido, vale tener presente las cuestiones prácticas. En muchos lugares del interior del país, los niños no pueden “darse el lujo” de asistir a clases más horas de lo usual, ya que entre muchas limitaciones, son requeridos para asistir en el hogar, o en la chacra, durante los fines de semana en los que se propone subsanar las horas perdidas.

También consideremos, como Chiroque bien lo menciona, el factor de nutrición: Es de noción general que “mens sana in corpore sano” (mente sana en cuerpo sano) se hace real en el sentido de que es fundamental una nutrición adecuada para asegurar un mayor rendimiento en los centros educativos, un mejor aprendizaje. Entonces, es algo fuera de lugar asumir que en todas partes, todos los niños van a poder responder de la misma forma ante las propuestas de los programas de recuperación de clases.

Muchos dirán que puede haber casos aislados mientras la gran mayoría sea beneficiada. Tal vez, pero son las nuevas generaciones, el futuro, la esperanza del mañana de nuestro país, lo que estamos tratando aquí. Ellos, los menores, merecen todas las consideraciones del caso, y creo que podemos acordar que no hay lugar a excusa alguna en nada que se relacione a su bienestar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

2 × dos =