
Por: Javier Contreras/ @Javiperiodismo
Abril es el mes de las letras y del idioma Castellano, y en Spacio Libre lo vamos a celebrar conversando, a lo largo de todo el mes, con personas que se dedican a enaltecer el idioma de Cervantes mediante la producción literaria o la investigación.
Nuestro primer invitado en esta sección que hoy inauguramos es el poeta Cajamarquino Fran Maza Salazar, reciente ganador del segundo puesto del concurso internacional de poesía «Por los caminos de la poesía» de la afamada editorial argentina Pasión de Escritores, la misma que editó su ópera prima «Líneas, flores y más» que agrupa 40 poesías.
A sus cortas 24 primaveras, Maza es un activo poeta, en la actualidad comparte su tiempo entre sus estudios de ingeniería mecánica – eléctrica en una Universidad de Chiclayo donde reside, participa de cuanto recital, antología o exposición literaria hay en el Norte del País tanto como ponente como participante, y prepara a toda marcha su segunda publicación, la que espera vea la luz el próximo año.
Como todos los de su generación, Fran se ha imbuido de los vanguardistas «me encanta el estilo de Jorge Luis Borges, Pablo Neruda y Cesar Vallejo; Mario Benedetti de la Generación del 40», asegura.
Ante la cuestionante pregunta sobre por qué hacer poesía en un país que no la consume como el Perú, tiene un respuesta severa: «La poesía es la belleza de la palabra de su esencia, es el sentimiento filosófico que se puede saborear y consumir en cualquier parte, mientras camino respiro poesía, mientras duermo, sueño poesía. Los poetas somos esos locos y eternos amantes del cuarto solitario, de la poca luz a nuestro alrededor y de nuestros bolsillos repletos de pequeñas notas que contienen poesía.», sostiene con decisión.

Cuando le pido que se autodefina, me asegura que es un poeta tradicional «Estoy seguro que hacer poesía no siempre es “escribir poesía”, también es consumir poesía, hacer poesía mientras uno camina o va en la combi, el bus o el taxi, esto me define como poeta también de la calle, porque es lo que hago todos los día mientras me dirijo a mi trabajo y cuando regreso a casa, y como todo poeta tengo musas, ¡sí! Musas, que hacen que escriba, que me olvide hasta de ir a dormir», afirma entre risas.
Sin embargo, pese a reconocer que es un poeta de provincia asegura no seguir la linea indigenista «Mi poesía no tiene un español establecido. Dado que he sido influenciado por escritores vanguardistas, uso términos que pueden ser considerados vanguardistas, términos pluri – culturales, pero no me considero un Indigenista», explica.
Hablando del castellano, tiene una perspectiva muy propia de la situación del idioma «El castellano es una lengua muy completa, para mí la perfección de la narrativa, pero que para poder alcanzarla se necesita de mucho esfuerzo, perseverancia y disciplina. La lectura desde el colegio, el análisis y la producción son los ases que asegurarán el nacimiento de nuevas plumas. Los estudiantes deben leer más y también escribir», argumenta.
Ha sido una intensa plática, me llevo la lección que aún tenemos camadas de escritores y poetas que casi desde el anonimato defienden casi quijotescamente el idioma, lo cultivan, Fran es uno de ellos, sus poemas ya dieron mucho que hablar en Argentina y recibieron merecidos elogios, esperamos que pronto los peruanos le demos el reconocimiento que su pluma merece.
