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La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) cambia de mando. La poeta y activista Rocío Silva Santisteban entrega la posta a Jorge Bracamonte, activista LGTBI y exdirectivo del Movimiento Homosexual de Lima (Mhol). Aquí un balance de los cuatro años de la gestión de Silva Santisteban.

Rocío SIlva en foto de archivo / Foto: Diario La Primera

Por: Roanna Helaconde
@roannachch

Rocío Silva Santisteban ha sido secretaria ejecutiva en la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos desde Enero de 2011 hasta la actualidad. A lo largo de estos cuatro años y siete meses se ha dedicado a defender los derechos de pueblos y comunidades indígenas, además de buscar la protección de la población LGTBI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales) y defender distintas causas como “Déjala decidir” y buscar soluciones ante las víctimas de abusos en la época del terrorismo y casos como “el baguazo”, entre otros.

Por otro lado, ha participado en la campaña “Fujimori nunca más”.

Sin embargo este abanico de temas, habría alejado a la CNNDDHH de sus casos fundamentales. Al respecto José Pablo Baraybar, director ejecutivo del Equipo Peruano de Antropología Forense Epaf señaló en diálogo con Spacio Libre:

«En principio creo que la CNDDHH ya cambió su paradigma o si no lo cambió lo fue adaptando a la multiplicidad de temas en competencia; que van desde industrias extractivas hasta la comunidad LGBT, es decir, la CNDDHH clásica que actuaba en el ámbito de los derechos civiles y políticos estrictos se amplió a los sociales, económicos y culturales. Lo que no me parece mal; sin embargo, sí creo que descuido temas fundamentales y no solo de ahora sino de mucho tiempo como el tema de los desaparecidos.”

"Fujimori Nunca Más" La marcha del 2011 que organizó la Coordinadora / Foto: Francisco Pérez García (Spacio Libre)
«Fujimori Nunca Más» La marcha del 2011 que organizó la Coordinadora / Foto: Francisco Pérez García (Spacio Libre)

Para Baraybar un punto de quiebre importante en el accionar de la Coordinadora fue durante las elecciones presidenciales del 2011, que tuvieron a Ollanta Humala y Keiko Fujimori como protagonistas

“El segundo punto importante es que la CNDDHH de alguna manera y sin querer queriendo participó en el “no a Keiko” que de facto era un sí a Humala, entendiendo también que la investigación sobre el “capitán” Carlos la inicio la CNDDHH’’.

ACCIONES EN DIVERSOS TEMAS
El equipo de la Coordinadora, liderado por Silva Santisteban participó en el seguimiento de casos como el “Baguazo” y los conflictos generados en Arequipa por el proyecto “Tía María”, llegando hasta los lugares en donde ocurrieron los hechos, pidiendo al gobierno acciones para evitar acciones de madereros ilegales y levantar estados de emergencia.

El caso de “Tía María” fue particular porque se exigió al gobierno levantar el estado de emergencia, esto a pesar de que se le recriminó el no velar por los derechos de los ciudadanos afectados que estaban a favor de la mina. Para la Coordinadora el estado de emergencia impedía la solución al conflicto entre los pobladores y la minera.

Tía María, la espina del conflicto arequipeño / Foto: La República
Tía María, la espina del conflicto arequipeño / Foto: La República

Es aquí en dónde se levantaron muchas suspicacias sobre el papel que Marco Arana, actual pareja sentimental de Rocío Silva, podría tener de manera influyente en su quehacer como secretaria ejecutiva de CNDDHH.

Gloria Cano abogada APRODEH, se muestra muy contraria a esta visión sobre la influencia de Marco Arana y dijo lo siguiente:

“Esa es una idea ofensiva hacia las mujeres, porque muchas mujeres somos independientes y autónomas y tomamos nuestras propias decisiones. Y Rocío Silva se ha caracterizado siempre por ser una persona autónoma, independiente y que no ha recibido conducción en la CNDDHH y ningún tipo de dicción que tenga que ver con la diferencia de nuestros organismos de derechos humanos y los componentes de la CNDDHH que hayamos encargado”.

EN CONCLUSIÓN
Quienes la conocen, consideran que Rocío Silva tuvo una labor importante a lo largo de estos cuatro años, en la que no sólo expandió el ámbito de acción de la CNDDHH, sino que también expuso y contribuyó a resolver los distintos problemas sociales, a pesar de la coyuntura social y política en la que se vive.

Con respecto a los temas que aseguran se habrían dejado de lado queda como tarea para el sucesor en el cargo, ponerlos en agenda nuevamente dado que es de gran importancia el que organismos tan relevantes se muestren independientes e imparciales y de esta manera fortalecer las instituciones públicas y su credibilidad.

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