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Honorato Oncebay y uno de sus trabajos / Foto: Diario16
Honorato Oncebay y uno de sus trabajos / Foto: Diario16

Por: Redacción Spacio Libre

@spaciolibre

La cultura y sus promotores siguen siendo una de las últimas preocupaciones del Estado. Hace una semana, Diario16 publicó un informe con el mal estado de salud del violinista Máximo Damián, el entrañable amigo de José María Arguedas quien solicitaba un urgente traslado del hospital Mongrut en San Miguel al hospital Rebagliatti de Jesús María, pues allí recibiría una mejor atención a su delicada salud.

Luego del rebote de la nota, finalmente Essalud se comunicó con la esposa de Máximo Damián para brindarle su colaboración en el traslado.

Esta vez el personaje que necesita un urgente apoyo es don Honorato Oncebay Coras, acaso uno de los más importantes artistas ayacuchanos. «Don Honorato tiene un talento único en las telas. Domina una gama de más de 80 matices de colores extraídos de plantas, motivo del éxito de sus tejidos y la admiración de propios y extraños. Ese arte lo llevó a ser reconocido en el 2010 por el Ministerio de Cultura como «Personalidad Meritoria de la Cultura», en una ceremonia celebrada el 19 de marzo, ‘Dìa Internacional del Artesano’, la institución cultural lo reconoció como un gran protector del arte popular», se lee en una nota publicada hoy por Diario16.

Diario16 señala en su edición de este martes 20 de enero que su hijo Saturnino Oncebay, contó que su padre ya ha perdido la visión en el ojo derecho y teme que la pierda totalmente por el lento proceder del Estado, ellos solo quieren una pensión de gracia por los años que ha regalado su padre a conservar el arte a través de las telas:

«Hemos estado intentando; ya nos hemos inscrito y todo, pero nos han dicho que pasarán como unos 3 años. El documento sigue ahí en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), ahí se ha estancado. Nos han informado hace poco que la comisión que ve todo eso ha sido desactivada. Está también mal de la próstata, con la pensión de gracia mejoraríamos su condición, para que por lo menos pueda vivir tranquilamente, y no este preocupado en poder trabajar», dice su hijo en la nota publicada por el diario.

Uno de los trabajos del artista / Foto: Diario16
Uno de los trabajos del artista / Foto: Diario16

¿Qué tiene que pasar para que los artifices de las diversas manifestaciones culturales en el país, que además han contribuido al desarrollo de su tradición y cultura tengan el lugar que le corresponde? O mejor aún, la atención que necesitan.

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