Los coqueteos entre el fujimorismo y el alcalde de Lima, Luis Castañeda acaban de tocar su punto más alto con la decisión del "solidario" de respaldar las intenciones de los naranjas de escribir la historia del país de acuerdo a su propia visión.
Entre las personas en el espectro autista, más sus familiares tenemos cerca de trescientos mil votos. Cifra nada despreciable para poner a cualquier candidato a la alcaldía de Lima contra la pared y deseoso de negociar. Con ella podemos exigir planes concretos, no promesas.