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Foto: Difusión
Foto: Cortesía Gianfranco Hereña

Por: Javier Contreras/ @Javiperiodismo

La internet y su convivencia con el idioma es un punto álgido que en el mes de las letras castellanas (segundo idioma con más presencia en la web) es necesario revisar, para tal propósito, entrevistamos a Gianfranco Hereña Rodríguez, uno de los principales blogueros peruanos, estudiante de comunicaciones y profesor secundario.

Sobre su blog «El buen librero» aseguró que «Tenía que encontrar la forma adecuada de poner mi granito de arena y conseguir que la gente lea más. Busqué modelos, y conocí a una amiga que tenía un blog de cine (cinematosis crónica) y me gustó el estilo. Me di cuenta que tenía muchos libros por compartir y que reseñarlos de manera adecuada, sin ambigüedades, podría funcionar», asegura.

Al hablar de si la internet  ha deteriorado el uso del idioma, Hereña tiene una visión clara «Si antes vimos que nuestro lenguaje había sido depredado por extranjerismos ( mayormente anglicismos) hoy reinan los “tecnicismos”. Quizás el precursor de todo esto fue el messenger (recientemente fallecido) y si nos vamos más atrás, las salas de chat (chat, en si mismo, ya es un aporte y un tecnicismo)», explica.

Sin embargo, asume que la Internet hace más eficaz el proceso de trasmisión del mensaje porque «ofrece una amplia gama de posibilidades y no solo textuales sino también visuales y sonoras. La inserción de plataformas como las redes sociales, en mi opinión, recopilan la esencia de lo que hasta hoy ha sido la revolución de las comunicaciones», sostiene.

Además se mostró discrepante al hablar de la tan mentada convergencia absoluta del impreso – Internet: «El Internet ofrece algo muy distinto al impreso. El mensaje debe ser claro y conciso. Esto no se debe a que el público hoy tenga menos capacidad que en otros tiempos, sino que el ritmo de vida es distinto y eso obliga a cumplir necesidades en poco tiempo y espacio. El impreso, por ende, debe ofrecer algo “distinto”, quizás una idea capaz de detener a esa persona que anda apresurada y lo siente a leer un artículo», argumenta.

También aseguró que él consume tanto digital como impreso «Si me voy de viaje, opto por el digital. Cargar con toda mi biblioteca derivaría en un problema lumbar o un pago extra por exceso de peso en el equipaje. Quizás radique ahí la principal ventaja. Por otro lado, diariamente leo en físico y disfruto de ello. No por el aroma del libro como suelen decir algunos románticos sino por el mismo hecho de que leer en físico no requiere de baterías y es muy poco probable que hoy en día alguien te asalte para robarte un libro (si acaso me pasara, sería una víctima feliz).», atestigua.

Sobre cómo educar en el buen uso del idioma a jóvenes que de ordinario lo lastiman en las redes sociales, «esto es tarea de los padres y profesores. Yo, por ejemplo, no tolero que un alumno usen emoticones o abrevien palabras por sonidos cuando les pido que escriban algo. Creo que es menester de la educación ser un filtro para evitar una mayor contaminación del lenguaje», atestigua.

Hereña no es ni un purista ni un modernista al referirse al idioma, su postura cuando le pregunto ¿Por qué cree que cada día hay menos buenos exponentes de la lengua de Cervantes? es clara: «Por el mismo hecho de que las palabras van de acuerdo a los tiempos y los tiempos, cada día más, avanzan a un ritmo que exige brevedad. Es imposible creer que el idioma se mantendrá inmutable hasta el fin de los tiempos; pero tampoco es la idea terminar hablando una lengua irreconocible», sentencia.  

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