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Internacional (Agencias).- El dictador de Libia, Muamar Gadafi, aseguró en un discurso que no dejará el poder, y que está «dispuesto a morir en Libia», a la vez que acusó «a los países árabes y extranjeros de intentar desestabilizar» su país y afirmó que las cadenas de televisión extranjeras «están trabajando para el diablo».

De igual forma con un código penal en la mano y visiblemente eufórico, altanero y autoritario recalcó que las leyes de su país sentencian con la muerte a quienes causen disturbios o protestas que pongan en riesgo al gobierno que el preside.

Como se recuerda cientos de personas han muerto desde que el pasado día 15 estallaron las protestas populares para exigir la caída del régimen de Gadafi, en el poder desde 1969. El lunes se informó que aviones del Ejército bombardearon Trípoli, dejando 250 muertos.

Gadafi aseguró que combatirá hasta la última gota de su sangre e instó a los libios, que «le amen» y a hacer frente a «las ratas que siembran los disturbios» en el país.

Gadafi ha asegurado que el Ejército tomará el control del país a partir de mañana y ha pedido a los libios que salgan a las calles para retirar a los opositores y que se distingan con un brazalete verde de los que han liderado las revueltas que, a su juicio, son un grupúsculo de jóvenes que han tomado drogas y que han atacado varias comisarías y cuarteles».

«Hay que crear los comités populares y tendrán que llevar los brazaletes verdes con el fin de defender el petróleo y los proyectos de Libia. Se trata de los comités que defenderán los logros de la revolución. También habrá comités que defenderán la moral y estos comités estarán integrados por los imanes de la mezquita, gente limpia que conoce la religión, gente que no mata»

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