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En nuestro país, mientras los hijos de los empresarios, banqueros y políticos estudian en colegios caros cuya mensualidad se paga en miles de dólares y se jactan de tener un profesor para todas las áreas, en las zonas rurales, donde ni siquiera llega el agua potable, un solo profesor debe educar a cerca de 30 niños de distintas edades en un mismo grado. Muchos de ellos desconocen el idioma del profesor, y no precisamente es el inglés, sino el shipibo, quechua u otros.

Escuela rural
Foto: Internet

Por José Alván Senepo
@JoseAlvanS

A este tipo de sistema educativo se le llama “escuela rural unidocente”, y según la Guía para el docente de la escuela unidocente y aula multigrado del área rural (Del año 2004), se calcula que en el Perú hay por lo menos 8 mil 807 instituciones educativas que deben atender a una población de más de 228 mil estudiantes de diferentes edades, grados académicos, realidades y actitudes con las que debe lidiar un solo profesor, que a la vez hace de director y cualquier otro personal administrativo de escuela.

La calidad e infraestructura educativa de cualquiera de ellas es pésima. En la comunidad nativa más alejada de Ucayali, una profesora aparece recién en julio para matricular a los alumnos, tarda cerca de una semana en llegar hasta la localidad y no puede seguir con el proceso de matrícula porque las fuertes lluvias inundaron el único salón de clases en donde los niños acudían con libros antiguos en las manos y las ilusiones frescas en la mente.

De ellos, uno quiere ser un gran ingeniero agrónomo porque su papá le avivó dicho sueño, pero otro no tiene ni las fuerzas para poder pensar en su futuro, solo acude a clase para recibir un pedazo de pan y avena que le brinda el Estado a través del programa de alimentación infantil ‘Qali Warma’. Quién sabe si ese no es su único alimento del día.

El profesor va preparado. Estudió motivado por su vocación por más de cinco años para poder enfrentar ese momento. Sin embargo, al llegar al caserío o al centro poblado más remoto, debe lidiar con una cultura distinta a la suya, quizá un idioma que no es el que tiene por materno y unos niños arraigados en la tradición del bien limitado a quienes nada les importa el crecimiento o inflación económica si toda la vida han sido pobres.

 ¿Qué les puede enseñar ese profesor o profesora a los casi 30 niños que acuden a clase? ¿Aprenderán? ¿Cómo? ¿Es necesario que sean educados de esa forma? Ahora que estamos en la época de las propuestas al mejor postor o elector ¿Qué figura o partido político ha pensado en mejorar la calidad educativo de cada uno de ellos?

Foto: Internet
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EL APRA Y SU PROPUESTA DE ELIMINAR LAS ESCUELAS RURALES UNIDOCENTES

La sexta propuesta en materia de educación de Alianza Popular, que lo integra el Partido Aprista y el Partido Popular Cristiano, propone explícitamente el mejoramiento de la educación rural eliminando las escuelas públicas rurales unidocentes. Una medida peligrosa si es que se toma en cuenta que es la educación de miles de niños y el trabajo de casi 9 mil profesores.

Sería un salto al vacío, nos dice Lucy Trapnell, especialista en educación intercultural bilingüe. Se afectaría, no solo a la educación de los niños, que, según he podido observar, son hasta cincuenta alumnos para un solo docente, sino también se rompería esa relación entre profesor, alumnos y sociedad, especifica.

Sin embargo, Roly Pacheco, del Foro Educativo dio a entender que si cualquier gobierno pretende erradicar las escuelas rurales unidocentes, debe crear un colegio de alto rendimiento en estas mismas localidades o cercanas a ellas en donde se les pueda brindar a los alumnos educación de calidad, y que cuente, incluso, con una movilidad para los chicos que acudan a sus sesiones de aprendizaje. Sin embargo, para Lucy esto rompe con el principio básico de la relación entre profesor, alumnos y sociedad. Ella afirma que en países desarrollados este sistema educativo ha tenido mucho éxito, pero porque cada profesor enseñaba hasta 10 alumnos por salón.

Enrique Cornejo, quien pasó de ser aspirante a la alcaldía de Lima para ser jefe del plan de gobierno de Alianza Popular, afirmó en declaraciones a Spacio Libre que la medida de “eliminar las escuelas rurales unidocentes”, es porque dejarán de contar con un solo profesor, sino que extenderán las plazas para mejorar su calidad. Pero, el costo de dicha fórmula a la que todos los profesores están de acuerdo aún no está definido.

Presente grave preocupación Amnistía Internacional con relación al Proyecto de Ley sustitutorio denominado “Nuevo Código de los niños, niñas y adolescentes”. Foto: www.periodismoperu.com
Foto: www.periodismoperu.com

 

¿PROPUESTA VACÍA?

Pero, ¿cómo piensa el partido aprista hacer viable este proyecto? ¿De dónde se sacará dinero para pagar a más profesores quienes anualmente egresan de las universidades nacionales e interculturales y que no tienen un trabajo fijo, simplemente porque el Estado no se da abasto en la subvención de su sueldo?.

En provincias, año a año muchos docentes de instituciones públicas rurales se han levantado en contra de las autoridades por el mal trato que estos les brindaban al no hacerles efectivo sus pagos. En la mayoría de los casos, este abuso era recurrente en diciembre y marzo.

¿Acaso una propuesta “trascendental” para mejorar la educación como esta, no debe tener una mayor profundización por parte de sus creadores, aquellos políticos que, al menos en el caso del Apra, ya tiene dos periodos en el Gobierno y muchos años en la historia política de nuestro país?

¿Cómo pretenden hacerlo? Si cuando nos comunicamos con Enrique Cornejo, solo nos afirmó que es una de sus metas de llegar Alianza Popular al poder y que aún los costos no están especificados.

Siempre nos han dicho que solo la educación podrá cambiar los horizontes del Perú, pero será prioridad del gobierno aprista cambiar los rumbos de la educación si es que en su plan de gobierno no tiene más que 11 propuestas, muchas de ellas sin fundamentos de cómo se lograrían, como es el caso de la eliminación de escuelas rurales.

Acaso en el último Gobierno de Alan García ¿se notó mejoras en la educación? Es por ello que la opinión pública se pregunta por qué no lo hicieron antes, si el problema de la educación rural unidocente, como es el caso, no es un asunto que viene de ahora, sino mucho tiempo atrás; y tal parece que el gobierno nacionalista trató de darle cierto sentido a esta forma de educar.

Lucy Trapnell, quien ve de cerca estos asuntos, afirma que este Gobierno al menos les ha dado materiales educativos en quechua y en shipibo para los niños que hablan ese idioma y que tratan de perennizarlo, porque en el quinquenio anterior ni siquiera se les había renovado sus libros.

Por ello, con unos políticos tan vulnerables al cambio, como estos, no nos podríamos imaginar que aspiren por un bienestar por la educación. Es una difícil tarea confiar y dejarse convencer, explican los analistas políticos.

ACCIONES INMEDIATAS EN LAS ESCUELAS RURALES UNIDOCENTES

Para Lucy Trapnell, el sistema en este tipo de escuelas debe ser a 20 alumnos por docente, por lo que si hay más, se debe abrir la plaza a otros profesionales capacitados.

Los materiales educativos deben ser inclusivos en el idioma que habla cada comunidad para que los niños puedan aprender sin salir de los parámetros de lo que ellos llaman su cosmovisión.

El aprendizaje debe girar también en torno al calendario festivo de su comunidad, porque, para ella, la estructura geográfica de estos colegios es variada y es responsabilidad del Estado incluir en la currícula nacional estas premisas.

Finalmente, desde hace mucho tiempo en el Perú, la pelota de la educación ya está lanzada, y la opinión pública está de acuerdo en que debe ser una de las prioridades del próximo gobierno, porque de no ser así, ya no serán 50 alumnos para un solo profesor, sino cientos de ellos que preferirán otras opciones antes que la educación “gratuita” que les brinda su país y miles los improductivos del mañana quienes podrían hacer que caigamos en el mismo circulo vicioso de un país tercermundista.

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