Salvo un par de tías cucufatas, es bueno que ya casi todo el planeta webero peruano asuma que las noticias más vistas de la web del “decano” son las de espectáculos y las “notas curiosas”.
En La República la historia no es diametralmente diferente. En sí un medio tiene dos responsabilidades: Informar bien y generar rentabilidad.
Lo primero se da cuando se cubre eventos o hechos noticiosos con inmediatez y tratando de dar todas las versiones existentes sobre el tema.
En cuanto a la rentabilidad el tema no depende mucho de los periodistas sino de los marketeros que hay detrás.
Usualmente ellos contratan analistas que diseñan estrategias para publicar, no siempre lo más «serio», pero sí lo que podría interesarle más a los cibernautas.
Para todo esto se necesita además un equipo técnico de nivel medio-alto que estabilice un portal capaz de soportar miles de visitas al instante. Sin buenos técnicos no sirve mucho un buen equipo de redactores y viceversa. El poder económico aquí es preponderante.
Quizás El Comercio tenga muchos auspicios, algunos coloridos y muy bonitos pero esto no significa que sea una web rentable, pues tras ese portal hay mucha gente y dinero invertido. El trabajo nuestro, o sea el trabajo periodístico está, según mi escala, en informar, cubrir todo lo posible y poder también interpretar un suceso en beneficio del usuario.
En sí el negocio es una realidad, y pese a que muchos blogs criticaban el trabajo que hacíamos en un inicio, hoy han sumado gentes (practicantes) para que estos realicen el mismo trabajo de una web. Informar.
Lo que nació como un propósito diferente se convirtió no en una “copia”, sino más bien en un proceso de “asimilación”.
Así el mercado se amplió y ahora no sólo los periódicos o radios (Sólo RPP) compiten entre ellos sino que también deben incrementar esfuerzos por tener titulares creativos, materiales innovadores y productos Multimedia de un nivel tal que generen más “vistas”.
Ahí va la moneda que nos mueve, las vistas. Tampoco se trata de informar sólo sangre o fotos de chicas en bikini, sino de poder ofrecer, chicas, sangre y también, claro está, datos sobre el paro en Madre de Dios, por ejemplo.
Ningún marketero nos ha negado aún el informar y cumplir el fin esencial por el que todos los periodistas estamos aquí. El día que ocurra esto, las cucufatas tendrán la razón.

