
Hace unos días se suscitó un nuevo incidente que despertó la furia de los medios de comunicación. La excongresista Nancy Obregón agredió al reportero gráfico del diario Peru.21, David Vexelman, quien denunció que la exparlamentaria nacionalista lo agredió físicamente cuando este la fotografiaba.
El reportero gráfico de Perú.21 describió como habían acontecido los hechos, en los que relata que Nancy Obregón se acerca, le empuja la cámara contra el ojo y le corta la ceja. Luego, mientras subía el ascensor, l0 insulta y le mienta la madre. «Me mete una patada en los testículos», señaló el fotógrafo. Entre otras declaraciones, indicó que la seguridad del Congreso no se hizo nada.
Esta nueva agresión, reactiva los actos violentos de los que son víctimas nuestros compañeros quienes solo cumplen su labor periodística, por ello apelamos a la reflexión de las autoridades y diversos personajes públicos que asumen el reto de exponerse diariamente a la coyuntura explicita que los juzga o los enaltece. Me pregunto ¿por qué la prensa debe de ser satanizada cuando va en busca de su pepa informativa?. ¿Cuál es la diferencia entre un personaje civil – no público y entre uno que tiene poder? ¿Solo debemos declarar a los medios cuando queremos difundir algo?
¿La señora Obregón se olvida que los mismos medios de comunicación que hoy parecen estorbarle le dieron cabida de cobertura nacional cuando lo requirió?. ¿Es justo que ella reaccione de esta manera tan vergonzosa? Donde está la educación y el protocolo que debe de guardar una exparlamentaria? ¿Quiénes son nuestros representantes, personas civilizadas o seres inescrupulosos y con mascaras sociales?
Los distintos personajes públicos, han de comprender que el día que asumen convertirse en personas públicas, generan un nexo que podría ser comparado con un matrimonio, hay buenos y malos momentos, pero jamás se debe de llegar a perder los estribos de la cordura, por ninguna de las dos partes.
En nuestro país hemos sido protagonistas de diversos casos de agresión verbal como física, aquí tenemos los casos de nuestro ex presidente Alan Garcia quien agredió a un militante al darle una patada por obstruirle el paso, así como al periodista Beto Ortiz en el recodado caso de las boloñas y ahora es la Sra. Obregón quien vuelve a acaparar los titulares con una actuación vergonzosa suscitada en el Congreso de la República. ¿Dónde estamos?
