
Lima, Perú (Spacio Libre).- Muy temprano, nos sorprendió la noticia que uno de los muros de contención, parte del proyecto vía parque Rímac cedió por la magnitud del caudal, quizás el más potente de la historia del río. Esto se dio a la altura del Puente Trujillo e inundó el lugar.
Ante los hechos, las críticas por las redes sociales fueron inminentes. Muchos periodistas demostraron “sus conocimientos” en ingeniería, y diversos sectores de los medios de comunicación mostraron sin querer –o queriendo- su posición en contra o a favor de la revocatoria a la alcaldesa de Lima, Susana Villarán.
La burgomaestre salió a aclarar las falsas afirmaciones que rondaron por el mundo virtual. Ella aseguró que “la obra no ha sido afectada”, pues se aplicó un plan de contingencia con pleno conocimiento de la Autoridad Nacional del Agua y el Ministerio de Vivienda.

Contingencia a tiempo
Villarán explicó que este planeamiento en caso de riesgo se activó cuando el río alcanzó los 115 metros cúbicos por segundo. Por tal motivo, el personal que trabajaba en dichas instalaciones fue retirado; seguido por el equipo de trabajo, y finalmente la placa, que ayudará a la normalización de los niveles de agua. A estas afirmaciones se sumó Domingo Arzubial, gerente de Promoción de Inversión Privada de la Municipalidad de Lima, quien indicó que el problema surgió por la creciente del río.
Lima no gastará dinero por esta ruptura
Además, el funcionario edil explicó que “eso no tendrá ningún costo para la ciudad, puesto que la contingencia la asumirá “directamente el inversionista”. Villarán también indicó que la inundación fue prevista, por ello se diseñó un plan de contingencia. Para finalizar, la alcaldesa negó que el proyecto se haya malogrado.
Por: Jack Hurtado / @JackHurtado
