Por: Jack Hurtado
Un reportaje de investigación sobre la realidad de las donaciones de sangre en el país, que hice para La Mula, me llevó a conocer la situación crítica que atraviesa este sistema. El problema no solo son los traficantes de sangre, tristemente conocidos como ‘vampiros’, o las trabas que ponen algunas clínicas y hospitales para donar. El problema es la cultura inexistente de donación en el país. Muchas personas no conocen los mecanismos para donar sangre; muchos mantienen el estereotipo que donar sangre significa dolor –y me incluyo en esto-, y muchos otros viven sumidos en las creencias antiguas, cuando la ciencia ya ha avanzado a pasos agigantados.
Por ejemplo, uno de los grandes mitos que derrumbamos en el reportaje fue que aún portando tatuajes, si estos fueron hechos con tinta vegetal, puedes esperar un tiempo y donar sin problemas. También, que el portar aretes siendo hombre no era una barrera para donar, y el más difícil de creer: aún si has sufrido de hepatitis, y pasas el examen sanguíneo, tu sangre está habilitada para salvar hasta tres vidas.
Felizmente no todo es desinformación. En el país existe el Club RH Negativo y la Comunidad Donantes de Sangre, ambas organizaciones sin fines de lucro que se dedican a incentivar la cultura de donación voluntaria y a ayudar a salvar vidas. La sangre es una de las cosas que no se puede reproducir y en los seres humanos está la capacidad de poder ayudar. Todos los entrevistados coincidían que uno nunca sabe cuándo puede necesitar sangre, por eso la importancia de donar: dar para poder recibir.
Otro de los problemas es la legislación –como siempre-, en el Perú no existe una dura sanción a los traficantes de sangre. Mantenemos el problema de las leyes blandas. Por otro lado, en los miles de papeles del Congreso, se encuentra un proyecto de ley que aprobaría colocar en los DNI de los peruanos el grupo sanguíneo, esto sería de gran ayuda, ya que todos nosotros conoceríamos nuestro grupo sanguíneo. ¿Tú sabes cuál es tu grupo de sangre? De seguro que no, muchas personas desconocen esto, y puede ser muy perjudicial en caso de estar en peligro. Esos minutos que pierden los médicos en descubrir tu grupo sanguíneo sería vital para ti de saberlo de antemano.
La problemática sería menor con campañas constantes y asiduas de donación de sangre, Barranca es uno de los distritos con mayor cultura de donación. Allá los padres llevan a sus hijos cuando cumplen 18 a que donen. ¿Increíble, no? Se estima que el Programa Nacional de Hemoterapia y Bancos de Sangre (Pronahebas) de la mano del Ministerio de Salud (Minsa), los donantes voluntarios, y otros interesados apoyen campañas similares para educar a la población sobre esta forma de salvar vidas. Todos podemos ser héroes alguna vez. Es mejor a ser vampiros. Nos leemos más tarde.
