
“Llamo al Gobierno peruano y a los dirigentes indígenas que participaron en las protestas de Puno a mantener el diálogo de buena fe para solucionar el estado de conflictividad generado por la actividad minera y petrolera en la región”, dijo Anaya.
Anaya consideró que se deben concertar medidas como los mecanismos de consulta con los pueblos indígenas, que se puedan adoptar «en el contexto de esas actividades extractivas, además de atender los problemas relacionados con los efectos nocivos que ha generado la actividad minera en la región”.
Para el Relator Especial de la ONU «es necesario que todas las partes respeten el derecho a la vida y otros derechos humanos fundamentales y que aseguren que las protestas legitimas de los pueblos indígenas en defensa de sus derechos, así como la respuesta por parte de la fuerza pública, no generen situaciones que pongan en riesgo la vida e integridad personal de los manifestantes y de otros ciudadanos”.
Cabe recordar que James Anaya, visitó nuestro país en 2009, luego de los hechos producidos en Bagua, y pudo hacer un reconocimiento de la situación en la cual se encontraba la legislación referida a la Consulta Previa y los derechos de los pueblos indígenas en Perú.