
Se trata de dos bolsas negras etiquetadas como “DEINCRI: Evidencias de la Curva del Diablo”, y que contienen las vestimentas ensangrentadas de los indígenas y efectivos de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (DINOES) que participaron en el operativo de desalojo.
Radio La Voz constató que estas pruebas, que en algún momento serán necesarias para sentenciar o liberar a decenas de personas implicadas en el caso, pueden ser sustraídas fácilmente, pues no hay nadie que las vigile.
Basta con cruzar un pequeño callejón y uno encuentra los enseres en desuso del Poder Judicial. Cerca a los vehículos de algunos trabajadores y en un costado del patio, debajo de un calamina vieja, están las pruebas del juicio por el cual el Ejecutivo y el Legislativo han conformado sendas comisiones investigadoras.
La prensa local ha tratado de conseguir las explicaciones del caso con el juez del primer juzgado penal de Utcubamba, Francisco Miranda Caramutti; sin embargo, voceros del Poder Judicial informaron que el magistrado se encuentra en una diligencia.
José Flores – Radio La Voz