
Lima, Perú (Spacio Libre).- Un grupo de pobladores del distrito de Santa Rosa protestó durante varias horas frente a la sede de Sedapal en la Atarjea para reclamar servicio de agua y desagüe, ya que sus familias solo podían obtener el recurso por medio de camiones cisterna. Su protesta consiguió una reunión con el gerente de Proyectos, Humberto Chávarry, quien acordó iniciar en marzo los estudios para la conexión de tuberías. Esta protesta es, sin embargo, una de las tantas pruebas que la empresa debió sortear en este mes.

Tres inundaciones ayudan a avivar el debate sobre la efectividad de Sedapal como servicio del Estado. Apenas empezado el año, vimos la inundación de cientos de casas y negocios en Villa María del Triunfo, que la empresa soluciona estos días por medio de indemnizaciones. El segundo aniego se dio en Carabayllo hace una semana. Según el informe, el colapso del desagüe fue causado por el exceso de desperdicios sólidos. Sunass también resolvió que Sedapal debía indemnizar a los afectados. Este fin de semana se produjo la tercera inundación, esta vez en San Juan de Miraflores. En todos se vio la tardanza del personal de la empresa de agua y desagüe a la hora de solucionar el problema.
Al respecto, la Defensoría del Pueblo decidió presionar a Sedapal para que dé un debido mantenimiento preventivo a las tuberías. Se colocó en agenda la necesidad de convocar una reunión de trabajo entre la empresa, la Municipalidad Metropolitana de Lima y el Colegio de Ingenieros del Perú, a fin de elaborar un proyecto que solucione de manera definitiva los problemas de aniego y evite futuras inundaciones. Por supuesto, la Defensoría indicó que haría un seguimiento exhaustivo del proceso de indemnización para los afectados. Señala especialmente una solución a la institución Educativa N° 6020, «Micaela Bastidas».
Privatización

Sin duda, los constantes problemas que presentan las obras de Sedapal reviven el debate de la privatización, indicando que si el servicio de agua y desagüe estuviera a cargo de la empresa privada, el mantenimiento sería ordenado y permanente. Crisólogo Cáceres, presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), se pronunció en contra de esta solución al argumentar que siempre se habla de privatizar cuando surge un problema, por mínimo que sea. La respuesta es, según él, mejorar la supervisión de Sunass para estos casos. Mientras no se tome conciencia en la necesidad de mejorar el servicio, el debate seguirá vivo y la presión social podría obligar al Estado a ofertar algo que nunca ha querido vender.
Por: Leonardo Cárdenas / @epidemor
