
Lima, Perú (Spacio Libre/Ayuda en Acción).- La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que actualmente hay 7, 000 millones de personas que alimentar en el planeta y se prevé que habrá otros 2, 000 millones para el año 2050. “Las estadísticas indican que todas las personas beben de 2 a 4 litros de agua a diario, sin embargo, la mayor parte del agua que »»bebemos»» está incorporada en los alimentos que consumimos: producir 1 kilo de carne de vacuno, por ejemplo, consume 15 000 litros de agua, y 1 kilo de trigo se »»bebe»» 1 500 litros”
Perú está ubicado entre los 20 países del mundo privilegiados con este recurso (72 mil 510 metros cúbicos por habitante al año) sin embargo, sólo se usa una parte de ella, pues el agua se desperdicia en cantidades numerosas. Según la Autoridad Nacional del Agua (ANA), el 50% del agua se va al mar debido a la falta de infraestructura apropiada (reservorios para su almacenamiento), mientras que otro 25% del recurso se desperdicia por falta de eficiencia de parte de los usuarios.
Siembra y Cosecha del Agua
Para quienes creían que la siembra y cosecha es exclusiva del sector agrícola, pueden ver ahora que también se puede hacer este proceso con el agua. Es lo que propone la Fundación Ayuda en Acción, a través de una propuesta que busca enfrentar la escasez de agua en las zonas altoandinas de Perú ocasionada por su mal uso, la deforestación y el cambio climático.
La “cosecha de agua”, señala Ayuda en Acción, es “una alternativa sostenible en aquellas zonas donde es más complicado acceder a este recurso. Este programa tiene como punto de partida la siembra de especies de plantas que actúan como esponjas y captan gran cantidad de agua de lluvia. Con el tiempo, esa agua es “cosechada” mediante canales y en grandes reservorios que sirven para aprovechar el agua de la lluvia y también de los manantiales”.
Mediante estos reservorios es posible usar el agua de manera eficaz ya que se incorporan sistemas de riego tecnificado que hacen posible la siembra en tierras secas donde antes era imposible cultivar.
Hasta el 2011, esta organización ha construido 274 reservorios con una capacidad total para almacenar 688,380 metros cúbicos de agua y que han beneficiado a 6,329 familias (alrededor de 28,481 personas) que viven de la agricultura de las regiones de Cajamarca (Bambamarca, Chota, Cutervo y Santa Cruz), Ayacucho, La Libertad (Gran Chimú), Piura (Ayabaca) Cusco y Puno.
Gracias a estos reservorios, las familias campesinas beneficiadas ahora pueden tener dos cosechas al año (antes sólo podían tener una por falta de agua) y disponen de los alimentos que producen no sólo para generar ingresos sino y, fundamentalmente, para su autoconsumo, lo cual garantiza la seguridad y soberanía alimentaria de la población.
