Santiago, Chile (Spacio Libre/Reuters).- El Gobierno de Michelle Bachelet pidió hoy a estudiantes de “paro” regresar a las aulas y deponer sus protestas contra un polémico proyecto de ley de educación con el que la presidenta espera mejorar la calidad de la enseñanza pública
Miles de estudiantes marcharon hoy por las calles del centro de Santiago, tal como lo han hecho desde hace varias semanas, contra el proyecto, que será tratado la próxima semana en el Congreso.
Los estudiantes iniciaron sus protestas de manera pacífica, pero luego provocaron algunos destrozos en la vía pública y cuando intentaban llegar a la sede del Gobierno fueron dispersados con gases lacrimógenos y agua por la policía, que detuvo a 34 jóvenes.
«No hay razón, no hay razón para poder estar en las calles y estar en toma, no hay razón», dijo a periodistas la ministra de Educación Mónica Jiménez.
«Yo les pediría a estos jóvenes, que no son la mayoría de los jóvenes de país, aunque a ellos les duela, sino que son un grupo con mucha mística, con mucha convicción, con mucha energía (…) que piensen en la mayoría que quieren seguir estudiando», agregó la funcionaria.
Los estudiantes, que aseguran que la ley impulsada por el Gobierno amplía la brecha entre ricos y pobres, mantienen ocupados al menos seis colegios en Santiago, entre ellos tres de los más tradicionales.
Las protestas han interrumpido las clases y el Gobierno evalúa suspender las vacaciones de cambio de semestre para que no se pierda todo el año escolar. «Preferimos perder un año de clases, a perder la educación», dijo un estudiante a periodistas.
Dirigentes estudiantiles han asegurado que continuarán con sus movilizaciones de manera indefinida hasta que el Gobierno retire su proyecto de ley.
«Yo les digo la ley no se va a retirar, la ley va a seguir en su trámite en el Senado. Va a haber un mes para conversar, ellos pueden participar en la comisión de educación del Senado, pueden ser escuchados», dijo la ministra Jiménez. Las protestas estudiantiles no sólo se produjeron en la capital chilena, sino también en otras ciudades del país como la norteña Copiapó, donde la policía detuvo al menos a 25 jóvenes.
Foto: Infobae