Por: Francisco Pérez García
«El que nos espía es porque tiene envidia de nuestro éxito económico» aseguró nuestro presidente Alan García en una forma de respuesta al caso del espionaje realizado por el sub oficial de la Fuerza Aérea, Víctor Ariza, que según todos los indicios estaría respaldado por elementos militares de Chile, con la intención de conocer los movimientos y equipamientos de las Fuerzas Armadas peruanas.
Sin embargo, cabe preguntarse un par de cosas al respecto de la tremenda aseveración hecha por García. Primero ¿Por qué tenemos que soportar a un presidente que tiene la enorme capacidad de mandar al diablo lo bueno que ha hecho con una declaración? Es decir, cuando regresó de Singapur, García nos sorprendió con una declaración propia de un estadista, pidiendo explicaciones a Chile, y solicitando una investigación.
Sin embargo, hoy García al inaugurar un hospital y tal vez sintiéndose envalentonado por el respaldo dado por diversos sectores a sus declaraciones, el mandatario se sale a decir que nos envidian por el éxito económico que tenemos.
Aquí cabe entonces, la siguiente pregunta: ¿Envidia de qué nos debe tener Chile, señor García?
¿Envidia del crecimiento económico?, sólo basta leer un par de artículos en el blog de Farid Matuk y nos daremos cuenta que tal crecimiento económico es sólo un «bluf» creado por usted y sus condescendientes compañeros de gobierno.
De que crecimiento económico hablamos, cuando no se puede ni atender a las víctimas del friaje en Puno y se debe realizar campañas y donaciones de privados para apoyar a esta gente
A lo mejor, Chile nos puede envidiar por nuestra flamante infraestructura deportiva, que nos colocó a un paso de ser casi elegidos como sede de los Juegos Panamericanos 2015, uno de los fiascos más terribles de este año, y que incluso fue celebrado a lo grande en Palacio de Gobierno.
Tal vez la envidia de Chile pasa porque tenemos recursos energéticos hasta el 2050, ¿no señor García?, «Ah que no es hasta el 2050?»… Si pues, el otro gran éxito del mes, resultó un cortinón hecho por el mismísimo mandatario.
¿Envidia de qué señor García? ¿Sabe usted lo que ha provocado con esto? Que en el vecino país del sur se burlen de nosotros, que seamos nuevamente el hazmerreir del continente, un ojo a Twitter con el hashtag #envidiodeperu nos permite ver esa sorna de algunos chilenos, que definitivamente tienen de que reirse al ver como nuestro mandatario se sale con este tipo de cosas.
Además si tanto habla García de éxito económico, pues produce que hayan respuestas en blogs, como estas que dicen «tenemos nanas peruanas con título profesional» o «porque si Peru está tan bien, porque viene tanto peruano a trabajar a Chile».
Eso es lo que genera un presidente, que un día con saco y corbata es un diplomático estadista jefe de gobierno y al día siguiente se convierte en un político populachero de discurso de plaza, de candidato populista… ¿qué quiere García? ¿desmejorar más la relación con Chile? ¿demostrar que es más peruano que cualquiera de nosotros?
Dedíquese a gobernar señor García, no hay nada que nos envidien, menos a nivel económico: comedores populares sin presupuesto, regiones en conflicto por falta de plata, corrupción a todo nivel, profesionales mal pagados, mendigos en las calles… ¿Cual envidia? ¿Tan primer mundo somos, señor García?
Como dije en el twitter ante el hashtag #esperodelmundo que sepamos elegir mejor a nuestros gobernantes para evitarnos situaciones como estas. O como esta última del cierre