En la semana que pasó, luego de una ardua labor de cobertura informativa, fui testigo de como un personaje estuvo agrediendo cada vez que pudo, de manera verbal a quien estaba en su contra, y no me refiero a Gisela Válcarcel, respirando por la herida luego del ya famoso, meloso y mediático «click» de Tula Rodríguez, sino de alguien que no es tan simpático como la «señito» ni tan visualmente agradable como la «Peludita».
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Foto: Spacio Libre
Publicado enOpinión Plan D Escape
