
Por: Francisco Pérez García
Resulta curioso ¿no? La congresista Luciana León, quien goza de la preferencia de muchos colegas periodistas, y no necesariamente por su labor congresal, hace todo lo posible por relacionarse a temas que poco o nada tienen que ver con su labor como Madre (¿mamita?) de la Patria.
Ayer, llegó una nota de prensa onda y lironda sobre el «gran trabajo» realizado por León respecto a la entrega que hizo de 50 entradas a «niñas de escasos recursos» para asistir al evento cultural más grande que Lima haya visto, no nos referimos a la presentación del Teatro Negro de Praga o siquiera al concierto de Jorge Drexler, no. no, se trataba nada más y nada menos. que la gran posibilidad de asistir al concierto de los Jonas Brothers (re plop)
Si echamos un ojo al cálculo, como nos lo recomienda un colega, se gestionó en especias, a 50 soles la entrada, la más misia, en mil entradas, la friolera de 50 mil nuevos soles. Y si ese auspicio, porque no creemos que doña Luciana haya puesto dinero de su bolsillo, sino que negoció con auspicio las entradas, insistimos, ¿si ese auspicio hubiese sido con una empresa de alimentos y gestionabamos mejor unos 50 mil desayunos para los colegios a los que fue a regalar las entradas?
Lo interesante, es que Lucianita, aseguró al borde de la satisfacción que en lo que queda de su gestión como hada madrina, perdòn, como congresista, «se preocupará porque más niños pobres tengan acceso ese tipo de expectáculos de calidad».
Ahora sí, todos juntos, tres hurras para Lucianita, hip hip…!!! hurra!!!