Washington D.F (Spacio Libre/Agencias).-Barack Obama se convirtió en el primer presidente negro de Estados Unidos, tras jurar el cargo en una emotiva y multitudinaria ceremonia celebrada en el Capitolio, en Washington.
Obama llega a la Casa Blanca impulsado por el optimismo que millones de personas que ven en él una esperanza de cambio después de 48 años cuando asumió el poder John F. Kennedy. Obama asume la presidencia en medio de una recesión y dos guerras que pondrán a prueba sus habilidades.
El líder demócrata, de 47 años, hijo de un keniano y una mujer blanca de Kansas, juró con su mano sobre la Biblia que Abraham Lincoln usó en su primera asunción, en 1861.
La jura de Obama marca también el punto más alto de los sueños y esperanzas de generaciones de afroamericanos que sufrieron la esclavitud y posteriormente las políticas de segregación racial que los convirtieron en ciudadanos de segunda clase.
RETO Y DESAFÍO
«Estamos en una crisis que no se entiende cabalmente. Nuestra nación está en guerra contra una vasta red de violencia y odio», fueron parte del discurso inicial de Barack Obama. La crisis financiera internacional no podía ser ignorada por el nuevo presidente de Estados Unidos.
«Nuestra economia está muy debilitada a consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también porque no se han tomado decisiones firmes para preparar a nuestra nación para una nueva era», dijo al respecto. «Se han perdido hogares, empleos, negocios. Nuestro cuidado médico fue costoso y en las escuelas se pagan mucho y cada día se evidencia más de que la forma como usamos la energía fortalece a nuestros adversarios y amenaza al planeta», agregó Obama en tono firme.
LA “OBAMA-MANÍA”.
Desde el amanecer, multitudes de personas desafiaron las frías temperaturas para ganarse un sitio en la ceremonia de inauguración del mandato, en un largo parque de césped que se extiende desde el Capitolio, en el centro de Washington.
Los más entusiastas incluso acamparon para ser los primeros en atravesar los puntos de seguridad en donde comenzaban a formarse aglomeraciones.
SEGURIDAD REFORZADA.
Miles de efectivos de seguridad están apostados para mantener el orden y alertas en caso de un ataque. Gran parte del centro de la ciudad está bloqueado con barricadas y el tránsito vehicular está cerrado.
El secretario de Defensa, Robert Gates, ha sido seleccionado como “sucesor designado” del presidente por lo que deberá permanecer en un lugar no revelado durante la ceremonia de investidura.
El Gobierno estadounidense tiene como costumbre designar a un sucesor presidencial. La idea de esta práctica es que, en caso de ocurrir algún tipo de desgracia, quede una persona con mando claro al frente del país.
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