Estados Unidos (Agencias).- La mujer nicaragüense cuyos dos hijos realizaron una huelga de hambre para frenar su deportación fue enviada el miércoles a Managua, dijo su abogado Alfonso Oviedo Reyes.
Oviedo explicó que la junta de apelaciones de inmigración de estados Unidos cerró el caso y se negó a detener la deportación de Maricela Soza.
La mujer, de 32 años, fue detenida en diciembre por permanecer en Estados Unidos de manera indocumentada.
Su esposo y padre de los niños, Ronald Soza, de 42 años y también nicaragüense, permanecía en contacto telefónico con sus hijos, pero escondido en algún lugar no revelado del sur de la Florida por temor a ser arrestado por las autoridades de inmigración.
Cecia y Ronald Soza, de 12 y 9 años respectivamente, comenzaron el lunes con el ayuno y el miércoles estaban por tercer día consecutivo en la sede de la Fraternidad Americana, una organización que ayuda a inmigrantes latinoamericanos en Miami.
Ellos esperaban que el presidente Obama los escuche y reconsidere el caso de su madre.
El padre de los menores, Ronald Soza, permanece en un lugar escondido, por temor a que las autoridades de inmigración lo encontraran y detuvieran por su condición de indocumentado.