Diez años después, había que volver a verlos. Recargados, renovados o como quieran decirlo, pero fue el concierto más brutal de este 2008, la revancha final por no haber ido a ver a Fito y Calamaro. Si el año 2007 lo cerramos con Soda Stereo, este 2008 no podía estar mejor. Los Fabulosos Cadillacs en su mejor momento. Saltar, bailar y disfrutar, ese fue el mensaje y la consigna.
Carnaval toda la vida
Padre Nuestro
Matador