
Se estima que la lectura – a desarrollarse en la sede judicial de la Dirección de Operaciones Especiales (DIROES) de la Policía, donde Fujimori permanece recluido desde setiembre del 2007- se extenderá por un mínimo de dos horas, tiempo necesario para conocer el resumen de la sentencia, de 600 páginas.
La fiscalía demanda 30 años de prisión efectiva para Fujimori por los delitos de lesiones graves, tortura, secuestro y homicidio y el pago de una reparación civil a favor del Estado y de los familiares de las víctimas de 100 millones de soles; mientras que su defensa asegura que los cargos no han podido ser probados.
El de este martes será un fallo histórico, que podría marcar un precedente en otros casos de abusos a los derechos humanos en todo el mundo. Desde ya, el juicio sentó por primera vez a un ex presidente peruano en el banquillo de los acusados, como autor mediato o de ejercer el dominio sobre el Grupo Colina que ultimó a las víctimas de las masacres antes mencionadas.
La resolución del juicio, que duró 15 meses, ha concentrado en Lima a la prensa de todo el mundo, especialmente japonesa, y a observadores internacionales de organismos como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Federación Internacional de Derechos Humanos, entre otros.
Anoche, deudos de las víctimas de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta se reunieron en las inmediaciones del Palacio de Justicia para ratificar su pedido de una sanción efectiva para el ex dictador.
Portando velas y fotografías de sus familiares desaparecidos durante el régimen fujimorista, los deudos reiteraron que no buscan venganza, sino justicia para descartar la impunidad y ratificar que el Perú es un estado de Derecho en el cual nadie está por encima de la ley.
Casi paralelamente, partidarios del ex jefe de Estado permanecen apostados desde la víspera en las inmediaciones de la DIROES, en el distrito limeño de Ate Vitarte, coreando lemas en favor de la inocencia del ex mandatario.
En declaraciones a la CNR, el parlamentario fujimorista Alejandro Aguinaga justificó cualquier manifestación de violencia que los simpatizantes de Alberto Fujimori puedan cometer en caso éste sea declarado culpable.
Por su parte, el fiscal adjunto supremo Avelino Guillén aclaró que aún si el tribunal dictaminara la inocencia del ex jefe de Estado, éste no saldría en libertad pues aún debe afrontar el juicio por la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) de 15 millones de dólares a su ex asesor Vladimiro Montesinos.
Guillén indicó que, tras la lectura de sentencia, Fujimori permanecerá recluido en la sede de la DIROES a la espera de la primera audiencia por dicho caso, programada para el 11 de mayo.
A ello habría que sumar la condena de seis años de prisión al ex presidente por el allanamiento de la vivienda de Trinidad Becerra, esposa de Montesinos Torres, en el 2000.
Por otro lado, si la defensa presenta -como es previsible- un recurso de nulidad, el proceso se elevará a la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema. Desde ese momento, el tribunal cuenta con un plazo de seis a ocho meses para emitir su resolución definitiva.
En contraste, en el supuesto de que el ex mandatario sea declarado inocente, el Ministerio Público formulará un recurso de impugnación, con lo cual el proceso seguiría el mismo trámite que en el caso anterior.