
Por: Lizardo Silva / @Lizardodavid
Fotos: Agnes Aragón / @Agnes_Meow
Varias personas acudieron este martes al plantón en la cuadra 11 de la avenida Arequipa en rechazo a la renovación del contrato de Telefónica por 18 años y 10 meses más, por parte del gobierno peruano. Con carteles como “Paga tu deuda, carajo”, “Hace 15 años que los hueveamos, y ahora tenemos 18 años más para seguir haciéndolo”, exhortaban a que la transnacional española cumpla responsablemente con la labor que le corresponde.
Las quejas hacia Telefónica se debían a que, según argumentaban los protestantes, esta empresa nacional comete abusos contra los usuarios peruanos al imponer la tarifa más cara en toda Latinoamérica, además del hecho de haber evadido impuestos que hasta la fecha tiene pendientes, y por si no fuese poco, tienen antecedentes de haber falsificado informes ante el Estado. A todo esto, se le debe sumar el descontento de la población que siente que el servicio de Telefónica del Perú no es el más óptimo, ni adecuado; sino, como decía en uno de los carteles, es un “pésimo servicio”. Es en este contexto que crece la indignación contra un contrato renovado a esta transnacional por parte de las autoridades peruanas, quienes, en palabras de las personas del plantón, en lugar de parecer funcionarios del estado a servicio de los peruanos, parecen ser abogados de las empresas extranjeras.

La manifestación contra Telefónica llegó a su fin debido a que un joven, que se identificó como «etno-nacionalista», luego de mostrar un claro arrepentimiento por haber votado por el actual presidente del Perú, Ollanta Humala, se exhaltó demasiado entre los manisfestantes, lo que hizo que las personas se fueran dispersando de poco a poco y que terminara el plantón.
En declaraciones para Spacio Libre, Darwin Huamaní Rojas, presidente de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Servicios de Telecomunicaciones (CONUSTEL), afirmó que no ve con buenos ojos el trato al que llegó el gobierno peruano con Telefónica, puesto que hace años esta misma transnacional también se comprometió a muchas cosas que, hasta la fecha, no ha cumplido, lo que origina desconfianza en los nuevos compromisos que tiene la empresa transnacional.

Memorex
Se debe recordar que Telefónica le adeuda al Perú una suma de 4 mil millones de soles, de los cuales 800 millones son por multas que no ha pagado y lo restante es una deuda con la Sunat. En uno de los carteles del plantón se podía leer que la deuda de Telefónica era de: 2300 millones a la Sunat, 1000 millones a los municipios, 1000 millones a sus empleados, y 318 millones por el canon radioeléctrico. A esto habría que agregar que, al menos de por parte de la Sunat, existe una presión permanente y muchas veces desmesurada (y algunas veces hasta injusta) para que los peruanos paguen las deudas con esta entidad, sin embargo, con una empresa grande como lo es Telefónica, no tiene el mayor reparo en hacerse de la vista gorda. ¿Por qué la preferencia?
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