
El control se inicia desde la Carretera Central, en el distrito limeño de Ate Vitarte, a partir de la Avenida Separadora Industrial hasta la Avenida Marco Puente Llanos, que da acceso a la base policial.
La vigilancia se extiende incluso hasta las inmediaciones de la Huaca Puruchuco, donde se aprecian numerosos francotiradores. Así mismo, se han colocado rejas de seguridad a dos cuadras de distancia, las cuales son resguardadas por al menos cinco efectivos a pie.
A unas tres cuadras de distancia, se observa un nutrido grupo de simpatizantes de Fujimori, quienes aguardan la lectura de sentencia al ex mandatario coreando lemas y viendo los reportes televisivos.
A esta hora de la mañana, ya arribaron los abogados de la parte civil Ronald Gamarra y Carlos Rivera. De igual manera, se observa activistas pro derechos como Francisco Soberón, directivo de APRODEH, y la abogada Rosa Quedena, representante de la Fundación Ecuménica para el Desarrollo y la Paz (FEDEPAZ).
También están presentes Raida Condor, Gisela Ortiz y Carmen Amaro, quienes perdieron a sus familiares en las masacres perpetradas por el trístemente célebre Grupo Colina.
Por el lado del fujimorismo, sólo se observa al legislador Rolando Souza. Es notoria la ausencia de los hijos del ex dictador así como de su poll de abogados, encabezados por César Nakasaki.