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Por: Francisco Pérez García
@franco_alsur

A un día de cumplirse 29 años de su captura, el cabecilla senderista Abimael Guzmán falleció en el centro de reclusión de la Base Naval del Callao.

Líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán falleció esta madrugada / Foto: La República

Guzmán Reynoso, conocido por sus huestes como el «Presidente Gonzalo» inició en 1980 una batalla sangrienta contra el estado de derecho y contra los peruanos y peruanas que fueron víctimas de la insanía del terrorismo de Sendero Luminoso. En el año 1992, fue capturado por el Grupo Especial de Inteligencia de la Policía Nacional liderado por Ketín Vidal Herrera y Benedicto Jiménez, quienes tras una minuciosa labor de seguimiento y acumulación de pruebas, logró detenerlo sin disparo alguno en una vivienda en el distrito de Surquillo.

Según el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), Abimael Guzmán Reynoso «fue el responsable principal de las estrategias del PCP-SL que condujeron a los asesinatos de miles de peruanos, a la destrucción de infraestructura productiva sin ninguna alternativa económica, al ataque terrorista contra instituciones y espacios democráticos».

Asimismo, según las estimaciones de la CVR, la cifra de muertos y víctimas de Sendero Luminoso alcanza a casi las 40 mil personas que fueron asesinadas por la violencia terrorista.

En el 2006 fue sentenciado a cadena perpetua tras un megaproceso por los delitos de terrorismo.

¿QUÉ HACER CON SUS RESTOS?

Diversas voces han señalado que Abimael Guzmán no debería ser enterrado como una persona cualquiera. Exministros como José Pérez Guadalupe, Fernando Rospigliosi, Wilfredo Pedraza entre otros han coincidido en que el cuerpo de Guzmán debe ser cremado y sus restos arrojados al mar sin ningún tipo de ceremonia, para evitar que su posible tumba se convierta en un espacio de homenajes de los seguidores que aún tiene Sendero Luminoso.

Hay voces negacionistas también que en medio de un banquete político pretenden desprestigiar (más) al gobierno actual. Martha Moyano, congresista fujimorista, exige al gobierno que se muestre el cadáver del terrorista porque le resulta casual «que se había iniciado un proceso para cerrar la Base Naval y hoy -que casualidad- ha fallecido».

Teorías de la conspiración y ganancias políticas al margen es importante que el gobierno se pronuncie cuanto antes sobre esta muerte y que el Inpe y la Marina de Guerra esclarezcan lo ocurrido y lo que se hará con el cuerpo de Guzmán Reynoso.

Los ministros de Economía y la Mujer, Pedro Francke y Anahí Durand respectivamente se han pronunciado expresando que los crímenes de Guzmán y Sendero no deben quedar en el olvido.

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