Rechazan actitud amenazante de Doe Run para librarse de responsabilidades por contaminación

Foto: Internet
Lima, Perú (Spacio Libre).- La Red Muqui, rechazó la actitud de la empresa minera Doe Run Perú (DRP), de pretender presionar al Estado con una serie de anuncios publicitarios, en los cuales presiona al Estado Peruano para que se encargue de responder por las demandas interpuestas contra Renco Group (casa matriz de DRP) por los daños ocasionados a la salud de la población de La Oroya (Junín) debido a la contaminación producida por las actividades de dicha empresa.

Como se recuerda, en dichos avisos DRP amenaza con iniciar un proceso de arbitraje internacional amparándose en el Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado entre Perú y Estados Unidos pues, según la empresa, el Estado peruano no habría cumplido con “eliminar obstáculos al comercio y promover la inversión privada por inversionistas de los Estados Unidos”.

La Oroya no existe

Foto: Michael Mullady
(Editorial publicada en la web Actualidad Ambiental de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental SPDA)

Por: Luis Eduardo Cisneros / Director de Comunicaciones de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental
Tenía 19 años la primera vez que conocí sobre la problemática de La Oroya. A finales del 99, recuerdo haber estado en la casa de mi hermana y haberle pedido la computadora para googlear el nombre de esta ciudad, y verificar si tanto horror era cierto. La búsqueda no arrojó muchos resultados. Dos de los videos que encontré mostraban trabajadores bastante sonrientes de Doe Run, cantando arpa en mano y al ritmo de las palmas del respetable en festejos de esta compañía.

Hallé también artículos muy pequeños escaneados de diarios locales que brindaban información financiera e industrial bastante superficial en un espacio de 2 x 2. Solo pude ubicar dos sitios web de instituciones indignadas con información documentada y relevante; algo que, frente a tamaña problemática, resultaba ser una muestra de un desinterés ciudadano bastante difícil de asimilar.

Mi creciente interés en La Oroya me motivó a investigar más sobre el tema, acumulando decenas de megabytes de información en mi PC. Algunos años después, llegó a mi bandeja de entrada el Informe de la Universidad de Missouri “Estudio sobre la Contaminación Ambiental en los Hogares de la Oroya y Concepción y sus Efectos en la Salud de sus Residentes”, que demostraba que el 99% de los niños de La Oroya tenían niveles de plomo por encima del máximo permitido por la OMS. El dato me impactó sobremanera y decidí llamar a un amigo muy cercano que trabajaba en un prestigioso diario local.

Le conté que el 99 % de los niños de La Oroya tenían niveles de plomo en sangre por encima del promedio, que los niveles de cadmio y dióxido de azufre eran surrealistas y que había un señor de nombre Ira Rennert (dueño de Doe Run) con un historial empresarial ambientalmente cuestionable en USA. Me respondió que le iba a proponer el tema a su editor. Nunca más me llamó.

Llamé a un par de amigos más que trabajaban en otros diarios y solo uno de ellos se dignó a devolverme la llamada. Fue sincero y sin asco me dijo: “Tío, no vende”.