Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Foto: Archivo Paco Bardales

Por: Cynthia Sánchez

Hacer cine en nuestro país se puede decir que ya dejó de ser utópico, y más aun ver que en los últimos años varios films peruanos no solo han estado presentes en los más importantes festivales de cine, tales como: Cannes, Berlinale, Venecia, Sundance, San Sebastián, etc., sino también han traído premios a casa, y si hacemos memoria hasta una de ellas estuvo a punto de acariciar aquella  estatuilla dorada en forma de hombrecillo, que tantos suspiros roban.

Sin embargo, a pesar de todos estos logros no hay el apoyo suficiente del gobierno. No solo el que esta de turno, sino de todos los que han pasado. Otro obstáculo que enfrenta nuestro cine es la posición de las exhibidoras, un claro ejemplo fue lo que sucedió con la película “Las malas intenciones” de Rosario García-Montero, quien denunció ante el Ministerio de Cultura (Mincu) que se habían reducido los horarios de exhibición de su película, además de una serie de atropellos.

Es así que conversamos con Paco Bardales, periodista,  productor de cine, tuitero, y bloggero en “Diario de IQT”, donde toca temas referentes a la movida cultural amazónica. Bardales no solo nos habló sobre el problema con las exhibidoras de cine, también sobre el cine capitalino y regional. Toda una tertulia cinéfila que deparó en dos partes que serán publicados a continuación.

Cuando existen malas intenciones

Es difícil que una película peruana dure más de una o dos semanas en cartelera, para Bardales eso se debe a diferentes factores, primero, es la poca atención que tienen las exhibidoras y distribuidoras cinematográficas a la producción nacional, el tema de los horarios de exhibición y que no hay una adecuada promoción de estas por parte de las exhibidoras. A esto se suma el problema que tienen las productoras que se encargan de realizar los films, luego de invertir todo en la realización de la película, no les alcanza para solventar los gastos en publicidad para la filmografía y para tener más fondos para la exhibición.

En el caso de “Las malas intenciones”, señala que todos estos hechos confluyeron en un momento preciso – no solo porque ya existe un Ministerio de la Cultura- sino que el público se dio cuenta de lo que estaba pasando:

«Todos estos temas se confluyeron en un momento determinado y esto permitió que la opinión pública se diera cuenta de cómo se estaba tratando a la producción nacional. Porque “Las malas intenciones” al final lo que logro es lo que ningún film, ninguna película peruana ha logrado hasta el momento es permanecer en cartelera en el Perú por un gran tiempo, estamos hablando de casi seis semanas y además que haya tenido una distribución solamente en Lima sino a nivel nacional”, precisó.

También indico que otro problema es que las distribuidoras solo ven el lado rentable y no ven la calidad de la película, no importa si tiene un excelente guión o si las actuaciones son impecables, a pesar que en los últimos años los films peruanos han alcanzado logros muy importantes a nivel internacional.

«Las distribuidoras no están viendo para nada la calidad, sino están viendo simplemente el tema de cuan rentable o no es una película en términos económicos, en términos de taquillas, de cuanta gente vaya al cine o no a verla», señaló Bardales.

Otro punto en contra que tiene nuestro cine es que la gran mayoría de cinéfilos peruanos están acostumbrados a ver las típicas cintas comerciales, aquellas que nos envían en cantidades industriales el país gringo. Esto se debe porque las cintas peruanas abordan otro tipo de temas, ligándose más al cine independiente. Un ejemplo es lo que paso con “La teta asustada” de la directora Claudia Llosa, la primera película peruana en estar nominada a un premio Oscar como mejor película extranjera. Sin embargo, explica Bardales que a pesar que lleno las salas de cine – que fueron más por un tema de orgullo nacional que  porque les llamo la atención la historia-, muchas de las personas que fueron a verla no la entendieron por el modo simbólico que se presento la historia.

«Las películas peruanas no habían logrado para nada un porcentaje parecido -La teta asustada hizo un promedio de casi 300 o 350 mil espectadores-. Por otro lado dijeron tenemos este problema: las películas peruanas son lentas, las películas peruanas son complicadas, son muy analíticas, muy racionales y eso llevó a que por ejemplo pagaran pato las que seguían (Paraíso, Octubre, etc.)», aseguró.

Además sostuvo que con lo sucedido a “Las malas intenciones” hizo no solo que entidades como el Ministerio de Cultura se pronunciara enviando una carta a la Asociación de Exhibidores Cinematográficos mostrando su preocupación sino que el público se sumo a los reclamos de dar un mejor trato a las películas peruanas. (Fuero Interno / Spacio Libre).

Mañana, domingo 29 de enero, 2012, no se pierda la Segunda Parte de la entrevista a Paco Bardales: Más sobre cine, exhibidoras, distribuidoras y ¡Cine Regional!

Un comentario en «ENTREVISTA. Hablando de cine con Paco Bardales (Parte 1)»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos + seis =