En el consultorio del doctor García

Compartir

Tomado del blog Menoscanas

El día que el presidente García dijo que Ollanta Humala se había puesto “nerviosito” por las elecciones lo entendí todo. Más que un presidente, es un gran doctor el señor García. Le agradezco por diagnosticar tan bien al candidato de Gana Perú y, es más, le pido encarecidamente que no limite sus declaraciones solo a ese individuo.

La verdad, confieso que yo también ando nerviosita. Incluso me atrevería a decir que más de un familiar o amigo cercano sufre de estos nervios con estas elecciones. Así que, doctor García, le enumero algunas de las variables que han desatado en mí este sorpresivo nerviosismo para que, con su receta, pueda curarme pronto.

1. Me pongo nerviosita cuando empiezo a ver que en los medios de comunicación importantes los dueños cierran filas con un candidato y despiden a todos aquellos “periodistas obstáculo” que prefieren hacer su chamba antes que obedecer ciegamente una línea editorial vendida.

2. Me pongo nerviosita cuando llegan coronas fúnebres amenazantes contra el director de un diario de oposición a, bueno a casi todo, y al dueño del mismo medio.

3. Me pongo nerviosita cuando un condenado por crímenes de lesa humanidad se permite disfrutar de una celda más grande que mi sala y con comodidades que a cualquiera le parecerían muy poco “carcelarias”.

4. Me pongo nerviosita cuando la Premier de mi país es incapaz de encontrar los indicios que un medio de comunicación serio sí es capaz de encontrar, respecto de la participación de este condenado en la candidatura presidencial de su hija.

5. Me pongo nerviosita por la candidatura de esta hija. Casi parece que varios peruanos no solo padecen de nervios, sino también de amnesia.

6. Me pongo nerviosita cuando el vocero de esta candidata afirma jactándose de que en “su” gobierno “mataron menos”. ¿Acaso ahora piensan superar el récord?

7. Me pongo nerviosita porque el “modelo económico” (frase que no me agrada mucho) parece igual, sino más importante que los derechos humanos, la democracia y la libertad.

8. Me pongo nerviosita cuando recuerdo que usted, señor García, prometió el “cambio responsable” y hasta ahora no hay ni mucho cambio ni responsabilidad. ¿O el cambio iba a ser solo físico? Olvidó decirme eso, estimado doctor.

9. Me pongo nerviosita cuando se mete en las elecciones como si no le importara la Ley Electoral.

10. Me pongo nerviosita cuando la entidad pertinente no es capaz de ponerse los pantalones y sancionarlo como es debido.

11. Me pongo nerviosita cuando pienso en el debate y en que, pese al mal papel que jugó en el anterior, el Chema Salcedo será nuevamente el moderador.

¿Será que sufro de nervios absurdos, o que sufrirlos es un indicador de salud mental? Juzgue usted.

Sobre el autor

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *