Lima, Perú (Spacio Libre).- Una florista ciega cree ser ayudada por un gran caballero, siendo este el vagabundo Charlot. El, en su amor y preocupación extrema decide pedir ayuda a su amigo millonario, este le entrega una gran cantidad de dinero que usa para la operación de vista de la florista.
Esa misma tarde Charlot es encarcelado pues el millonario en su sobriedad piensa que ha sido un robo. Tras largos años vuelve a ver la ciudad; vagabundo, pobre y sucio es el blanco de burlas y desprecios. Una gran dama, la florista, se acerca a darle limosna y al tocar sus manos tristemente reconoce quien fue su protector.
Este es el argumento de la película «Luces de la Ciudad» del gran Charles Chaplin que es llevada al teatro en una adaptación de la directora Silvia Vásquez, para saber más acceda aquí