La Habana, Cuba (AP).- Miramar, Vedado, o Centro Habana: las calles de la capital se convirtieron el domingo en un singular espacio para un rally de decenas de carros antiguos en homenaje al 55 aniversario del asalto al Cuartel Moncada.
Con un recorrido de 75 kilómetros los vehículos salieron a lucir sus impactantes colores y la originalidad de sus viejos diseños pues entre ellos había Chevrolet Impala, Mercury, Desoto, Cadillac, Buick de las década de los 40 y 50 del siglo pasado y hasta un legendario Ford negro de los años 30.
«Es un orgullo estar aquí, nos gusta el mundo de los carros antiguos y es una forma de divertirnos en familia. Hacemos vida social», comentó Marianella, copiloto de su esposo Marcos Díaz con el cual está casada desde hace 24 años.
Ataviada con una camiseta blanca entregada a los participantes, la mujer fue tomando el tiempo: en total su MG del año 1953 hizo el recorrido en 1 hora con 47 minutos sin inconvenientes. A su arribo a la meta la esperaban sus dos hijos.
«Estos carros son patrimonio nacional», dijo por su parte a la AP Fernando Méndez de la Federación de Automovilismo de Cuba, uno de los organizadores del evento.
Indicó que este IV Rally de Autos Históricos, como se tituló la carrera se dedicó a la Toma del Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, una de las efemérides revolucionarias más importantes de Cuba.
Más lenta, pero igual de feliz estuvo la pareja conformada por la ama de casa Kenia Rodríguez al volante de un brillante Chevrolet de 1956 y su madre Santana Sánchez, jubilada y propietaria del vehículo. Tardaron unas dos horas 20 minutos.
«Todavía hay muchos prejuicios por superar», exclamó Rodríguez cuando se le preguntó por su condición de fémina piloto y por ser ella quien también hace los reparos mecánicos al carro.
Entre los más jóvenes estuvo Dayron Gutiérrez, de 19 años y frente al timón de un Jaguar de 1959, acompañado por Miguel Lastra, amigo del muchacho y mecánico de profesión.
Para el juez Segundo Mora, un 80% de piezas originales es admisible, aunque en algunos casos las unidades llegan hasta el 100% y para ello sus dueños recorren toda clase de lugares comprando partes de vehículos que son dados de baja, adecuando repuestos de Ladas rusos modernos o fabricando el repuesto requerido.
Los vehículos fueron saliendo con diferencia de un minuto y luego de que los choferes y el copiloto (nadie más podía estar a bordo) pasaran un chequeo médico. La ruta era sorpresa pues se entregaba en hoja impresas el itinerario al momento de la salida. «Se trata de una competencia. No de una exhibición», manifestó el juez.
Al final ganaron los choferes Ricardo Medell al frente de un MG, Jorge Fleites con un Cadillac y Omar González a bordo de un vistoso Plymouth.
Según varios de los expertos presentes hay unos 20.000 carros antiguos en Cuba, la mayoría de ellos modelos que quedaron sin relevo cuando tras el triunfo de la Revolución las sanciones estadounidense aislaron a la nación caribeña sus ciudadanos debieron salir adelante y arreglársela con lo que tenían.
Estos además son de los pocos automóviles que sus propietarios pueden comprar y vender legalmente en Cuba y pueden costar hasta unos 12.000 dólares.