Caracas, Venezuela (Spacio Libre/Agencias).- El presidente Hugo Chávez logró el domingo en un referendo su meta de enmendar la Constitución para poder postularse sin límites a la reelección y cumplir con su sueño de gobernar al menos por otra década para convertir a Venezuela en un Estado socialista.
Según datos del Consejo Nacional Electoral (CNE), el “Sí” a la enmienda a la carga magna, que permitirá la postulación sin límites de todos los cargos de elección popular, obtuvo alrededor de un 54,4 por ciento de los votos frente a un 45,6 por ciento del “No”.
La victoria es una aliciente para Chávez, quien no se terminaba de recuperar de su primera derrota electoral a fines del 2007, cuando los venezolanos rechazaron en las urnas una amplia reforma constitucional que también incluía eliminar los límites a la reelección presidencial.
El mandatario había adelantado se jugaba su futuro político en el comicio del domingo, en momentos en que el país se enfrenta a un panorama económico adverso por la caída de los ingresos por sus enormes exportaciones petroleras, debido a los menores precios del crudo.
La fragmentada oposición, aglutinada por el llamado “movimiento estudiantil”, denunció que la enmienda busca perpetuar al mandatario en el poder y atenta contra el principio de alternabilidad democrática.
Miles de seguidores del mandatario colmaron la avenida frente al Palacio de Gobierno en Caracas; y con banderas, pitos, pancartas celebraron el triunfo gritando ¡Uh, ah, Chávez no se va! y el “Comandante se queda, se queda, se queda”.
Convencido de que el socialismo es el camino para abatir la pobreza y la inseguridad que azota al rico miembro de la OPEP, Chávez se unió a las victorias de sus aliados de Bolivia y Ecuador, quienes recientemente lograron modificar el marco constitucional para aumentar los poderes del Ejecutivo.
El presidente, visto por sus partidarios como una especie de “Mesías” o un “Robin Hood”, ha asegurado que necesita gobernar por otros 10 años para poder consolidar su proyecto socialista, con el que ha privilegiado la economía estatal, social y colectiva en detrimento del sector privado.
CONMIGO PAZ, SIN MI LA GUERRA. Casi 17 millones de venezolanos habían sido convocados a las urnas, que abrieron por 12 horas a las 06.00 hora local (1030 GMT) en medio de un amplio dispositivo de seguridad tras una breve e intensa campaña, en la que Chávez había asegurado que sus adversarios planean desconocer los resultados.
Chávez había advertido a sus seguidores que una nueva victoria de la oposición traería inestabilidad al país y que su salida del poder siginificará el fin de la revolución, que todavía una mayoría de los venezolanos identifica con los multimillonarios programas sociales en alimentación, salud y educación.
En el referendo de diciembre del 2007, que Chávez perdió por un estrecho margen tras la alta abstención de sus partidarios, estaba sobre la mesa una radical reforma a la carta magna que le otorgaba amplios poderes.
Tras ser elegido en 1998, relegitimado en el 2000 y reelecto en el 2006, el líder izquierdista enfrenta a una oposición fortalecida tras ganar importantes gobernaciones y alcaldías en los comicios regionales del año pasado.