Esposa japonesa de Fujimori dice que sentencia fue «cacería de brujas»

Pues bien, ella con todos sus miles de dólares, acaba de entrar a tallar en el tema de la sanción de 25 años de prisión, para su queridísimo, Kenya Fujimori.

Pues bien, ella con todos sus miles de dólares, acaba de entrar a tallar en el tema de la sanción de 25 años de prisión, para su queridísimo, Kenya Fujimori.

Hoy es un momento histórico, que duda cabe. Las marchas de mi generación en el 97 cuando salimos a decirle a Fujimori que era lo que en realidad encubría UN DICTADOR. Luego los constantes enfrentamientos con el gobierno del «chino» más los encuentros, los foros, los lugares clandestinos para reunirse y determinar figuras creativas de protesta, huyendo del Servicio de Inteligencia, el miedo latente por lo que pasó en el 92… luego el vladivideo, la marcha de los Cuatro Suyos y la huída final, la cobarde huída a Japón.
Lo que vino después también es harto conocido, Fujimori fue extraditado desde Chile y la historia tocaba mi puerta… fui a verlo cuando llegaba, estuve en el inicio de su juicio, en el estúpido argumento del «soy inoceeeeeeente» y hoy… un año y medio después puedo decir TAREA CUMPLIDA.
La Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH) expresa su satisfacción por el histórico fallo emitido unánimemente por la Sala Penal de la Corte Suprema, que condena ejemplarmente a Alberto Fujimori Fujimori, a 25 años de pena privativa de la libertad, como autor mediato en los casos Barrios Altos, La Cantuta y Sótanos del Servicio de Inteligencia del Ejército (en agravio de Gustavo Gorriti y Samuel Dyer), lo cual constituye un triunfo para la justicia peruana.
Creemos que esta condena marca un importante hito para la justicia universal pues se reconoce que las violaciones a derechos humanos durante el gobierno de Fujimori obedecieron a una política antisubversiva de ?guerra sucia?, paralela a la oficial, para la cual el ex presidente erigió un aparato organizado de poder basado en el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), que controlaba a través de su asesor Vladimiro Montesinos. A la cabeza de esa estructura, Fujimori tomaba decisiones.