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Foto en el Twitter de EMMSA donde se presenta a Zegarra como director de dicho organismo / Foto: Twitter @gmmdelima
Foto en el Twitter de EMMSA donde se presenta a Zegarra como director de dicho organismo / Foto: Twitter @gmmdelima

 

Por: Francisco Pérez García

En las últimas horas ha causado un remezón en el mundillo político y en las redes sociales, la noticia sobre el nombramiento del exregidor de la Municipalidad de Lima, Eduardo Zegarra, como uno de los directores de la Empresa Municipal de Mercados (EMMSA), ente que administra el Gran Mercado Mayorista de Lima.

Pese a los descargos hechos por el mismo Zegarra, no deja de ser una señal errónea por parte de una gestión que ha tenido que bregar durante tres años (y le queda uno) con todo en contra: la prensa, la población que la percibió siempre de mala manera, los rivales políticos, los resentidos y las fallas propias.

En política, existe algo que se llaman «gestos» y son acciones que todo aquel que entra en este ruedo debe saber aplicar en determinados momentos. Un buen gesto fue lograr la foto entre Lourdes Flores y Susana Villarán previo a la revocatoria. Un buen gesto fue pedir «disculpas» a la ciudad por los errores cometidos. Buenos gestos son aparecer con las familias damnificadas por un incendio o liderando las acciones en un simulacro, entre otros más.

Mal gesto es zurrarse en lo prometido tras la revocatoria y traer de vuelta a los amigos, que son buenos técnicos y profesionales, pero que lamentablemente fueron sacados del camino por una revocatoria revanchista y con sabor a bronca contenida, nos guste o no.

Si uno levantó la ceja cuando se enteró que Marco Zevallos, exregidor y renunciante militante del aliado Tierra y Dignidad, asumió la jefatura de una recién creada gerencia, más tendría uno que preocuparse por la llegada de Zegarra a un cargo al cual fácilmente podría acceder de no ser por este tema de los gestos.

En su blog Eduardo señala que 

Es cierto que luego de la revocatoria dije que no aceptaría ningún cargo como funcionario de la municipalidad, lo dije y en ese momento me pareció lo mejor, fue hace casi un año.

Para inmediatamente aclarar

Pero las condiciones van cambiando y nuestra gestión requiere del mejor de nuestros esfuerzos y capacidades para seguir avanzando en lo que la ciudad necesita, que es un comercio moderno, con buenos precios y alimentos saludables y de calidad.

No niego las capacidades del exteniente alcalde, es un técnico reconocido en su materia, pero insisto, los gestos son los que mandan en este tema de la política. No puedo prometer algo y no cumplirlo alegremente, sobre todo cuando en su momento se apostó por un nuevo tipo de hacer política.

Tal vez, políticamente hablando, es necesario seguir apoyando a alguien que se la jugó entero por la gestión, que puso el pecho en momentos muy difíciles como el bloqueo de La Parada, o en la misma revocatoria, que sirvió de blanco distractor para los francotiradores que quisieron bajarse a Susana Villarán.

Pero ¿vale la pena torpedearse los últimos meses de gestión de esta manera?, ¿no se aprendió nada en el transcurso de este proceso tormentoso frente a la comuna?, ¿así quiere la señora Villarán y su equipo tentar una reelección?

El resultado es evidente, la prensa que no la quiere tiene el pretexto perfecto para destrozarla y la gente que lee y consume esa prensa, para seguir desconfiando y renegando de una gestión que nunca consideró como suya y que deja en segundo plano reformas importantes como la del transporte, obras necesarias como las realizadas por el programa BarrioMio, o la construcción de campos deportivos, remodelación de infraestructura en el Centro Histórico, entre otras.

Y para alguien que (aún) cree en la gestión actual y considera que ha sido importante su aparición en el gobierno local y en la forma de hacer política en el país, es un sinsentido que no puede entenderse. Es como ver un acto de terquedad cuando no se tiene todas las de ganar, más aún, insisto, cuando se está pensando desde Fuerza Social en lanzar a Susana a una reelección. Pueden tenerse mejores gestos políticos, pueden tenerse las mejores intenciones, pero así no Susana, así no.

Un comentario en «[OPINIÓN] Así no Susana»

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